Valencia comienza a transformar su centro con la esperada reforma de la plaza del Ayuntamiento. Tras las renovaciones de la plaza de San Agustín, la avenida del Oeste y la calle Colón, este martes se presentó el anteproyecto de rediseño de la plaza del Ayuntamiento, liderado por el arquitecto Miguel del Rey. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, junto al concejal de Urbanismo, Juan Giner, revelaron los detalles de esta intervención urbana destinada a redefinir el kilómetro cero de la ciudad.
Uno de los cambios más destacados es la transformación de la actual explanada trapezoidal, donde se dispara la mascletà, en una forma ovalada. Catalá subrayó la singularidad de la obra, diferenciándola de otros proyectos, y enfatizó que su realización es exclusiva de Valencia. La primera de las cuatro fases del proyecto debería comenzar pronto, una vez superada la fase de informes municipales y de participación ciudadana. Durante esta etapa, se permitirá que vecinos, comerciantes, la Junta Central Fallera y floristerías presenten alegaciones, lo que podría influir en el diseño final y en el presupuesto estimado en 11,4 millones de euros sin IVA. Giner destacó que el mejor plazo para la implementación será aquel que logre acertar en las decisiones.
La obra contempla una reurbanización de más de 38.000 metros cuadrados. La primera fase, de 17.141 metros cuadrados, conocida como “Plaza de la Mascletà,” incluirá la agrupación de puestos de floristerías en el lateral que da a la calle Roger de Lauria. El rediseño también prevé sustituir el antiguo aparcamiento, área usada para los fuegos pirotécnicos, aumentando ligeramente su superficie de 2.209 a 2.211 metros cuadrados. El concejal Giner explica que el nuevo pavimento con adoquinado incluirá tonos de granito y formas inspiradas en los ‘volaorets’, petardos tradicionales valencianos.
En la zona de Correos, donde se ubicará la sede europea de la Hispanic Society y el futuro museo de Joaquín Sorolla, se desarrollará una subplaza con solado y árboles de influencia mediterránea, evocando paisajes del pintor valenciano. El anteproyecto propone una plaza pública amplia y peatonal, con un solado de piezas de alta calidad, y busca potenciar un arbolado caducifolio que ofrecerá sombra en verano y una mejor vista de los edificios históricos en invierno.
En el espacio donde estuvo el Jardín de San Francisco, se creará un jardín que incluirá la fuente monumental actual y una nueva lámina de agua inspirada en un manantial del Parque Central. El jardín estará rodeado por bancos de piedra, duplicando así las áreas de descanso. Además, se conservará la escultura de Francisco de Vinatea. El plan también incluye una conexión entre San Vicente, María Cristina y la plaza del Ayuntamiento a través de círculos de adoquín concéntricos.
El rediseño de la calle de San Vicente Norte, entre la plaza y Reina, busca favorecer el paso peatonal. La calle Marqués de Sotelo se transformará en un bulevar moderno, pensado también con un enfoque peatonal. Ambas áreas seguirán la estética de la plaza, con una continuidad visual desde San Vicente-María Cristina hasta la calle Xátiva. El objetivo es destacar el centro de la ciudad desde la plaza la Reina hasta la Estación del Norte, manteniendo la distribución vial existente.
Sobre el mobiliario urbano, Catalá destacó que el anteproyecto busca crear un gran espacio peatonal con identidad propia, sin perder de vista el valor arquitectónico y festivo de la plaza. “La plaza principal de la ciudad debe ser su emblema,” afirmó la alcaldesa, en referencia al Plan Valentia.
No obstante, el PSPV, a través de la concejala María Pérez, anunció que podrían emprender acciones legales si el proyecto final modifica sustancialmente el diseño original que ganó el concurso de ideas. Pérez critica la contratación sin publicidad del equipo ganador del concurso y advierte que se estudiarán las acciones jurídicas necesarias para asegurar que el proceso respeta el marco legal. La concejala socialista insiste en que la integridad del proyecto y la participación ciudadana deben respetarse.