Una lancha que partió de Aspat, cerca de Bodrum, en el suroeste de Turquía, con 16 refugiados sirios a bordo, se hundió antes de alcanzar la isla de Kos. Según los primeros datos, al menos siete refugiados han muerto en el accidente. La guardia costera turca pudo rescatar a cuatro personas con vida y sigue buscando a cinco desaparecidos.
En la misma zona se hundió otra barca que había partido de Alihoca, también cerca de Bodrum, con seis personas a bordo de las que cuatro -una mujer y tres niños- han muerto. Las otras dos personas lograron alcanzar la costa gracias a que llevaban chalecos salvavidas.
Entre enero y julio, las patrullas turcas salvaron a 20.165 refugiados indocumentados en 629 operaciones en las aguas turcas del Egeo, y detuvieron a 42 personas por tráfico ilícito de personas.
Los refugiados suelen pagar entre 900 y 1.200 euros para una plaza en una lancha neumática que los lleve a una de las cercanas islas griegas, pero los naufragios son frecuentes porque a los traficantes “les da igual si se mueren o no”, según han afirmado a la agencia Efe personas que han realizado este viaje.
Más de 4.000 migrantes y refugiados han desembarcado en Atenas en las últimas horas desde la isla de Lesbos en ferris fletados por el Gobierno griego.
Desde allí, muchos se sumarán al éxodo de refugiados que en las últimas semanas cruza el continente con destino a Alemania y países del norte de Europa, en la que ya es la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.