La familia lleva desde julio intentando recuperar la vivienda y teme que el procedimiento judicial se prolongue durante años. En el interior permanece un vehículo preparado para un viaje solidario contra el cáncer infantil.
La desesperación se ha apoderado de una familia de la Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, que lleva casi tres meses intentando recuperar una vivienda ocupada. La casa pertenece a un hombre de 95 años que, según denuncia su hijo, podría no volver a entrar en el hogar en el que pasó buena parte de su vida.
«Mi padre tiene 95 años y probablemente ya no podrá volver a pisar su casa». Con estas palabras, recogidas por el periódico Mediterráneo, Tomás S. resume la situación que atraviesa su familia desde que la vivienda fue ocupada.
El inmueble, situado en el barrio del Roser, habría sido ocupado el pasado 9 de julio. Desde entonces, la familia intenta recuperarlo por la vía judicial, sin haber conseguido todavía que se produzca el desalojo.
Índice de contenidos
Denuncian que les pidieron 8.000 euros para abandonar la vivienda
Uno de los aspectos más llamativos del caso es la cantidad económica que, según Tomás, le exigieron los ocupantes para marcharse voluntariamente.
La familia asegura que le reclamaron 8.000 euros a cambio de abandonar el inmueble, una exigencia que denuncia mientras continúa esperando una solución judicial.
Según su relato, las personas que se encuentran en la vivienda alegaron ante la Guardia Civil disponer de un contrato de alquiler y llevar varias semanas residiendo allí. La familia rechaza esta versión.
La intervención de los agentes no terminó con la recuperación de la casa, por lo que el conflicto ha quedado pendiente de resolución judicial.
Tomás teme que los procedimientos puedan prolongarse durante años, una circunstancia especialmente dolorosa por la avanzada edad de su padre.
Un Renault 11 y un proyecto solidario atrapados en el garaje
La ocupación también ha afectado a una iniciativa benéfica que la familia estaba preparando.
En el garaje permanece un Renault 11 con el que tenían previsto viajar hasta Laponia, concretamente a Rovaniemi, en Finlandia.
El objetivo del desplazamiento era recaudar fondos para la investigación del neuroblastoma, un tipo de cáncer que afecta principalmente a niños.
El vehículo, vinculado al proyecto solidario, continúa dentro del inmueble sin que sus propietarios hayan podido recuperarlo, según explica la familia.
Preocupación por los suministros y el estado de la vivienda
Tomás también denuncia presuntas conexiones irregulares a los suministros de agua y electricidad, así como la entrada y salida frecuente de personas del inmueble.
Estas circunstancias aumentan la preocupación familiar por el estado en el que podrían encontrar la propiedad cuando finalmente puedan acceder a ella.
Por el momento, no consta una resolución judicial definitiva sobre la recuperación de la vivienda ni se ha podido contrastar públicamente la versión de las personas que permanecen en su interior.
El temor de que su padre no llegue a recuperar el hogar familiar
Más allá de las consecuencias económicas y del procedimiento judicial, el principal motivo de angustia para Tomás es el paso del tiempo.
Su padre, que acaba de cumplir 95 años, ha visto cómo la vivienda en la que pasó décadas de su vida permanece fuera del alcance de la familia.
«Es la casa en la que nos hemos criado. La casa de mis padres», lamenta Tomás.
El caso vuelve a situar en el centro del debate las dificultades que pueden afrontar los propietarios para recuperar una vivienda cuando existe una controversia sobre su ocupación y el procedimiento debe resolverse en los tribunales.
Para esta familia de la Vall d’Uixó, sin embargo, la cuestión más urgente no es el debate político ni el económico, sino conseguir que un hombre de 95 años pueda volver a entrar en su propia casa.







