Una médica de Urgencias asegura que el hombre estaba ingresado en un área habilitada para pacientes migrantes con fiebre, vómitos y diarrea y reconoce que se han producido más salidas voluntarias y fugas. El presidente de los médicos ceutíes sostiene que la situación sanitaria, humanitaria y social continúa siendo excepcional tras la entrada masiva de migrantes
Las imágenes de un paciente caminando por las calles de Ceuta vestido con una bata hospitalaria después de abandonar el hospital han reavivado la polémica sobre la situación sanitaria que atraviesa la ciudad autónoma tras la reciente entrada masiva de migrantes.
Según ha explicado Susana, médica del servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta, el hombre se encontraba ingresado en un área habilitada para atender a pacientes migrantes que presentan fiebre, vómitos y diarrea.
La facultativa señala que algunos pacientes solicitan el alta voluntaria y que otros abandonan directamente las instalaciones. “No es el primero ni va a ser el último”, afirma al referirse a este tipo de situaciones.
Por su parte, el presidente de los médicos ceutíes sostiene que el episodio refleja una situación que califica de “caos” sanitario, humanitario y social, mientras recuerda que un hospital no es un centro penitenciario y que los profesionales no pueden retener a un paciente contra su voluntad salvo que exista una disposición que lo permita.
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Un paciente abandona el hospital vestido con la bata
Las imágenes muestran al hombre caminando por la calle todavía con la indumentaria facilitada durante su estancia hospitalaria y entrando en contacto con otras personas.
El caso ha generado preocupación debido a que, según la explicación ofrecida por la médica de Urgencias, se trataba de uno de los pacientes atendidos en el “área de catástrofes” habilitada para migrantes con determinados síntomas infecciosos.
“Son pacientes que están ingresados en nuestra área de catástrofes, que es el área que se ha diseñado para aquellos pacientes migrantes que han venido con ese brote de fiebre, vómitos y diarrea, y ahí los tenemos aislados para tratarlos”, explica la facultativa.
Algunos, añade, terminan cansándose de permanecer allí y solicitan el alta voluntaria o abandonan el centro.
“El hospital no es una prisión”
El presidente de los médicos ceutíes ha explicado que la situación resulta llamativa, pero recuerda las limitaciones legales existentes para impedir que una persona abandone un centro sanitario.
“Un hospital no es un centro penitenciario”, señala.
Un paciente puede solicitar el alta voluntaria o incluso marcharse del centro, sostiene, aunque las circunstancias concretas de cada caso deben ser valoradas individualmente.
El representante médico considera que las imágenes son especialmente significativas porque, a su juicio, reflejan la situación que atraviesa actualmente Ceuta.
“Quizás lo más importante de esto es que refleja la situación de caos que seguimos viviendo en esta ciudad a todos los niveles: sanitario, humanitario y social”, afirma.
La médica de Urgencias: “No es el primero ni va a ser el último”
La facultativa entrevistada reconoce que se han producido más episodios similares desde que se habilitaron estos espacios asistenciales.
“No es el primero ni va a ser el último, eso lo aseguro”, asegura.
Según su relato, ha habido pacientes que han solicitado formalmente el alta voluntaria, mientras que otros se han marchado sin completar ese procedimiento.
La médica explica que los pacientes atendidos en esa zona presentan cuadros de fiebre, vómitos y diarrea, aunque sus declaraciones no permiten determinar cuál era el diagnóstico concreto del hombre que aparece en las imágenes.
Por ello, tampoco puede afirmarse únicamente a partir de esta información qué infección padecía el paciente ni su capacidad concreta de transmisión.
Los médicos hablan también de casos de sarna
Durante la entrevista se abordó igualmente la detección de casos de sarna entre las personas atendidas en Urgencias.
La facultativa confirma que están recibiendo “unos cuantos” pacientes con esta enfermedad y recuerda que la sarna puede transmitirse mediante un contacto estrecho y prolongado.
La médica relaciona el riesgo de propagación con las condiciones de hacinamiento existentes en algunos puntos donde permanecen grupos de migrantes.
Sin embargo, advierte de que actualmente no puede ofrecerse una cifra precisa.
“La cuantificación de cuántos casos de sarna hay, al igual que cuántos migrantes hay por Ceuta, creo que a día de hoy no se puede realizar”, señala.
También aclara que en Ceuta ya se atendían casos de sarna antes de la actual crisis migratoria, aunque afirma que habitualmente eran pocos.
Los médicos trasladaron su preocupación a Mónica García
El episodio se conoce después de la visita a Ceuta de la ministra de Sanidad, Mónica García, que rechazó que exista un colapso sanitario en la ciudad.
El representante de los médicos ceutíes explica que tuvo oportunidad de mantener con García una reunión de aproximadamente quince minutos.
Durante el encuentro asegura que trasladó a la ministra dos cuestiones principales.
La primera fue lo que define como una “catástrofe sanitaria y humanitaria” cuyas dimensiones, a su juicio, superan la capacidad de respuesta de Ceuta y requieren la implicación directa del Estado.
La segunda fue un problema que los profesionales llevan tiempo denunciando: la falta de médicos en la ciudad autónoma.
Advierten de médicos que se plantean abandonar Ceuta
El representante sanitario reclama incentivos que permitan atraer y mantener profesionales en Ceuta.
Pero alerta además de una nueva consecuencia de la actual situación.
Según explicó durante la entrevista, existen médicos incorporados recientemente a Ceuta, algunos con familias e hijos, que se estarían planteando regresar a sus lugares de origen.
Esta posibilidad agravaría un déficit de profesionales que, según sostiene, ya existía antes de la actual emergencia.
Dos versiones sobre la situación sanitaria de Ceuta
Las declaraciones reflejan la distancia existente entre la valoración realizada por algunos profesionales sanitarios y la posición expresada por el Ministerio de Sanidad.
Mientras Mónica García ha negado que exista un colapso sanitario, representantes médicos describen una situación excepcional y reclaman más recursos.
El caso del paciente que abandonó el hospital vestido con una bata se ha convertido ahora en una nueva imagen de esa controversia.
Los testimonios aportados permiten confirmar que el hombre estaba siendo atendido en un área destinada a pacientes migrantes con fiebre, vómitos y diarrea, pero no especifican cuál era su diagnóstico individual. Lo que sí reconocen los profesionales entrevistados es que se han producido más altas voluntarias y abandonos del centro, en un momento en el que los médicos de Ceuta vuelven a reclamar refuerzos para afrontar la presión asistencial.