
Un tribunal británico ha decidido mantener en vigor la orden de detención que pesa sobre el activista Julian Assange, pese a que Suecia ya ha cerrado el caso por el que le reclamaba, al considerar que el australiano violó los términos de su libertad condicional al refugiarse en la embajada de Ecuador en Londres, en la que se encuentra desde 2012.
Los abogados de Assange, de 46 años, habían argumentado que la orden de detención ha “perdido su objetivo y su función”, puesto que la Fiscalía sueca decidió hace ocho meses cerrar de la investigación preliminar abierta por un supuesto delito de violación en 2010 que sustentaba la petición de extradición, y que motivó que el fundador del portal de filtraciones WikiLeaks se refugiara en la embajada ecuatoriana.
Sin embargo, la sentencia de la Corte de Magistrados de Westminster, que se puede apelar ante instancias superiores, respalda una orden que se dictó cuando Assange violó las condiciones de su libertad condicional en Reino Unido al entrar en la legación diplomática.