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Una fuente de seguridad atribuye el rapto a un grupo terrorista y asegura que las fuerzas burkinesas están movilizadas para intentar liberar al ciudadano español
La familia de un vecino de Rocafort vive pendiente de cualquier noticia sobre su paradero después de que una fuente de seguridad de Burkina Faso haya confirmado el secuestro de un ciudadano español en Bobo-Diulasso y haya atribuido la acción a un supuesto grupo terrorista.
El último contacto de los familiares con el hombre se produjo el 27 de agosto, doce días antes de conocerse públicamente el caso. La inquietud comenzó a aumentar entre los días 30 y 31 de agosto ante la ausencia de nuevas comunicaciones.
La familia ha pedido que no se haga pública su identidad y reclama la máxima discreción mientras continúan las actuaciones para localizarlo.
Había estado recientemente en Rocafort
El hombre había viajado recientemente a España y el 22 de agosto estuvo en las fiestas patronales de Rocafort.
Posteriormente regresó a Burkina Faso. Según la información publicada por Las Provincias, trabaja en el sector comercial y lleva varios meses residiendo en el país africano.
La fuente de seguridad consultada por EFE sitúa el secuestro el viernes 4 de septiembre, aunque los familiares habían perdido el contacto con él varios días antes.
Por ahora no se conocen públicamente las circunstancias que explican esa diferencia temporal.
Las fuerzas de seguridad buscan información sobre su paradero
Las autoridades de Burkina Faso han movilizado efectivos para tratar de esclarecer lo ocurrido y conseguir la liberación del ciudadano español.
La fuente de seguridad citada por EFE atribuye el secuestro a un grupo terrorista, aunque no ha identificado públicamente a ninguna organización concreta.
Tampoco se han ofrecido detalles sobre cómo se produjo el rapto ni sobre el lugar en el que podría encontrarse retenido.
Bobo-Diulasso, segunda ciudad de Burkina Faso
El caso se sitúa en Bobo-Diulasso, una ciudad de unos 600.000 habitantes considerada uno de los principales centros comerciales del país.
Está aproximadamente a 350 kilómetros por carretera de Ouagadougou, la capital, y a unos 170 kilómetros de la frontera con Costa de Marfil.
Burkina Faso lleva más de una década sufriendo ataques de grupos armados en diferentes regiones, una situación de inseguridad que ha afectado anteriormente a ciudadanos extranjeros.
En 2021, los periodistas españoles David Beriain y Roberto Fraile y el irlandés Rory Young murieron en un ataque armado mientras trabajaban en un documental sobre la caza furtiva en el este del país.

