Parte de los jóvenes magrebíes trasladados por la Policía ha vuelto al arenal porque asegura que su objetivo sigue siendo llegar a la Península para encontrar un trabajo mejor. Uno de ellos relata que recibió por redes sociales mensajes en los que se decía que “habían abierto” la frontera de El Tarajal.
Unas 500 personas, en su mayoría jóvenes magrebíes, han regresado este jueves a la playa de El Trampolín, en Ceuta, pocas horas después de que más de 1.200 migrantes de distintas nacionalidades fueran trasladados desde este punto a nuevos recursos temporales de acogida.
El regreso pone de manifiesto la dificultad de gestionar una situación en la que parte de los jóvenes no quiere permanecer en los espacios habilitados y mantiene como objetivo principal llegar a la Península y encontrar mejores oportunidades laborales.
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“Buscamos una vida mejor”
Entre quienes han vuelto a la playa se encuentra Chakir, un joven marroquí que ha explicado a EFE que su motivación es fundamentalmente económica.
Según su relato, no huyó de una guerra ni de una persecución política, sino de una situación familiar precaria y de unos salarios que considera insuficientes.
Asegura que en Marruecos trabajaba por unos 100 dírhams al día y que, con esa cantidad, “no llega a nada”.
Regresan pese al traslado a recursos temporales
Durante la jornada, la Policía trasladó desde El Trampolín a más de 1.200 personas de distintas nacionalidades hacia nuevos espacios de acogida.
Sin embargo, unas 500 regresaron posteriormente a la playa.
Algunos de estos jóvenes consideran que esos recursos no responden a lo que buscan y prefieren mantenerse en la zona mientras intentan encontrar una vía para continuar su recorrido hacia la Península.
Por la noche, varios de ellos vuelven además al bosque para dormir.
“Esto no es para nosotros”
Chakir explica que él y otros jóvenes marroquíes no quieren permanecer en esos centros y distingue su situación de la de personas procedentes de territorios como Palestina, Yemen, Senegal o Ghana.
“Nosotros no queremos esto”, asegura, al tiempo que insiste en que su objetivo es continuar adelante.
El joven también ha pedido disculpas por las molestias que la situación pueda estar generando a los vecinos de Ceuta.
Las redes sociales, clave en la entrada masiva
El testimonio aporta además un elemento relevante sobre cómo se produjo la concentración de miles de personas a finales de julio.
Chakir asegura que recibió mensajes a través de redes sociales en los que se afirmaba que “habían abierto” la frontera por El Tarajal.
A partir de ahí, decidió desplazarse hasta Ceuta.
La difusión de este tipo de mensajes vuelve a aparecer como uno de los factores que pudo acelerar la llegada masiva de personas hacia la frontera.
Esperaban poder continuar después hacia la Península
El joven afirma también que muchos confiaban en que, una vez dentro de Ceuta, serían trasladados posteriormente a la Península.
Esa expectativa estaría relacionada, según su relato, con lo que algunos creían que había ocurrido con los migrantes marroquíes que llegaron durante la crisis fronteriza de mayo de 2021.
La idea de que entrar en Ceuta podía convertirse en un primer paso para seguir después hacia otros puntos de España habría contribuido así a alimentar las expectativas de parte de quienes cruzaron la frontera.
Ceuta intenta ordenar una situación todavía abierta
El regreso de unas 500 personas a El Trampolín demuestra que la apertura de nuevos recursos de acogida no resuelve por sí sola la situación.
Las autoridades afrontan ahora el reto de garantizar unas condiciones dignas mientras se tramita la situación administrativa de cada persona y, al mismo tiempo, evitar que vuelvan a consolidarse asentamientos improvisados en playas, bosques y otros espacios públicos.
Mientras tanto, muchos de los jóvenes que han regresado este jueves a la playa mantienen intacto el objetivo con el que llegaron: alcanzar la Península y encontrar allí una oportunidad laboral mejor.