El Ayuntamiento de Valencia ha anunciado la apertura de 80 nuevas plazas de albergue para personas en situación de sin hogar, que se añadirán a las ya existentes. Así lo ha comunicado Marta Torrado, concejala de Servicios Sociales, quien ha criticado a los partidos de izquierda por la moción presentada por Compromís, calificándola de “demagogia e hipocresía política”. Durante el pleno municipal, la moción fue rechazada por el equipo de gobierno, y Torrado ha señalado que el PSPV y Compromís, responsables de las políticas sociales durante los últimos ocho años, han dejado un “desastre” que ahora su administración intenta corregir.
Torrado ha asegurado que, a diferencia del anterior gobierno de coalición PSOE-Compromís liderado por Joan Ribó, su gestión no se quedará en promesas vacías sobre la apertura de albergues. Como ejemplo de los avances, mencionó el CAES de Santa Cruz de Tenerife y el centro de emergencias climáticas en el antiguo albergue de El Carmen. Asimismo, resaltó que el 90% de las personas que viven en chabolas son inmigrantes, y criticó al Gobierno central por no haber respondido a su solicitud para agilizar los trámites de acogida y protección social de estas personas.
Durante la sesión, representantes de colectivos sociales manifestaron su apoyo a la moción de Compromís y se mostraron en contra de los desalojos de personas sin hogar. David Calabuig, de la Asociación Intercultural Candombe, denunció el desmantelamiento de asentamientos sin proporcionar soluciones alternativas, mientras que dos personas en situación de calle anunciaron la próxima creación de la Asociación de Personas Sin Techo en España, con sede en Valencia.
Lucía Beamud, concejala de Compromís, defendió la moción presentada, que proponía la implementación y evaluación anual de la Estrategia de intervención social con personas sin hogar en Valencia (2022-2027) y la creación de una comisión permanente sobre asentamientos y personas sin techo. Beamud criticó el desmantelamiento de los servicios sociales municipales y afirmó que la pobreza no puede trasladarse a los barrios periféricos. A su vez, Maite Ibáñez, concejala socialista, criticó la “falta de respuestas sociales” y señaló la existencia de 123 plazas vacantes sin cubrir en los servicios sociales municipales.