Fiesta en Horno de Alcedo: La pedanía de Valencia vivió la emotiva celebración de la Festa Grossa de l’Horta, organizada por la Asociación Cultural L’Horta de Valencia. Este evento, con un significado especial, regresó a su fecha tradicional en el día de la Inmaculada, tras ser pospuesto el año anterior debido a la dana que provocó su traslado a marzo. Fue un día brillante, oportunidad para curar heridas provocadas por el barro.
La fiesta, en homenaje a las tradiciones de la huerta, revitalizó la pedanía con su comitiva, que avanzó al son del tabal i dolçaina y la banda de música de La Torre, recorriendo caminos bordeados por cultivos como alcachofas y habas. Las imágenes que dejó esta celebración se caracterizan por su belleza, donde el azul del cielo se mezclaba con los verdes y marrones de la huerta, mostrando surcos clásicos regados por antiguos sistemas de acequias. La Festa Grossa de l’Horta representa un tributo a la tierra y a las tradiciones agrícolas de Valencia, siendo un reencuentro con un legado que se resiste a desaparecer.
La danza en honor a la reina de la fiesta, Iván Arlandis, y el paisaje transformado por la historia agrícola convivieron con un entorno humano aumentado por los 1.300 habitantes de la pedanía, enriquecido además por la presencia de comisiones falleras de lugares como Sedaví, Torrent, Alboraya, La Torre y La Punta. Incluso visitantes de Villena y Suera se unieron al evento, trayendo sus vestimentas tradicionales. La plaza de la iglesia se llenó de vida con una feria de productos frescos y artesanales.
Desde ese punto partió un recorrido que rindió homenaje a antiguos oficios: el afilador, el cestero, la aguadera y los trabajadores del campo, junto al pintor que, al estilo de Joaquín Sorolla, capturaba la luz sobre su caballete en medio de la huerta. Todos se cruzaban en este particular pantone de la región.
La alegría se reflejó en los rostros de quienes participaban y presenciaban la dançà, que concluyó la recepción oficial de la Reina de l’Horta, un papel desempeñado este año por Estefanía Marchante. Una discreta pero emotiva disparà dio paso a bailes tradicionales valencianos y a las albaes dedicadas a la Purísima. Finalmente, con el campanario de Horno de Alcedo como guía de retorno, los asistentes participaron en la ofrenda de flores y en la misa celebrada en la iglesia del Santísimo Cristo de la Agonía, en medio de la esencia de tradición y encuentro que caracteriza estas festividades en la proximidad de Valencia.