El Santo Cáliz, reliquia venerada desde el siglo XV, protagoniza una ceremonia solemne con la entrega de réplicas a parroquias de la Archidiócesis.
La Catedral de Valencia fue el escenario de la Fiesta Anual del Santo Cáliz, presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent. Este año, la celebración se adelantó al jueves 24 de octubre para evitar coincidir con las vísperas de Todos los Santos. La ceremonia, a la que asistieron cientos de fieles, estuvo marcada por el traslado solemne del Santo Cáliz desde su capilla hasta el altar mayor, además de la entrega de réplicas de la reliquia a cuatro parroquias de la Archidiócesis.
La importancia histórica y simbólica del Santo Cáliz
El Santo Cáliz, custodiado en la Catedral de Valencia desde el siglo XV, es considerado uno de los objetos religiosos de mayor valor histórico y devocional de la cristiandad. Según la tradición, esta reliquia fue el cáliz utilizado por Jesucristo en la Última Cena y ha sido motivo de peregrinación y veneración a lo largo de los siglos. La reliquia se expone en contadas ocasiones fuera de su capilla, siendo la Fiesta del Santo Cáliz y el Jueves Santo los únicos días en que sale en procesión.
La celebración comenzó con el traslado de la reliquia desde su capilla al altar mayor del templo, en una procesión solemne que simboliza la centralidad del Santo Cáliz en la tradición religiosa valenciana. Durante la misa, el arzobispo Benavent bendijo cuatro réplicas de la reliquia, que fueron entregadas a las parroquias Santa Ana de Valencia, Santos Reyes de Yátova, San José de Gandia y Asunción de Nuestra Señora de Utiel, como símbolo de unidad y devoción en la Archidiócesis.



















Una ceremonia de gran relevancia para la comunidad religiosa y cultural de Valencia
La misa fue concelebrada por sacerdotes de las parroquias receptoras de las réplicas y contó con la participación de la Cofradía del Santo Cáliz y la Real Hermandad del Santo Cáliz, así como representantes de otras instituciones religiosas y culturales. Personalidades de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana y la entidad cultural Lo Rat Penat estuvieron presentes, mostrando el carácter integrador de esta celebración que entrelaza la tradición religiosa y cultural valenciana.
El Ajuntament de València estuvo representado en el acto por José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera y mayores, y en los primeros momentos de la celebración por Julio Aguado, nuevo director general de participación ciudadana municipal, quien posteriormente se retiró del evento. La honorable clavariesa de las Fiestas Vicentinas, Toña, también se unió a la celebración, acompañada de miembros de distintos estamentos policiales y militares, subrayando el reconocimiento y la solemnidad de la ceremonia.
La entrega de réplicas del Santo Cáliz: un símbolo de unión y fe
La entrega de réplicas del Santo Cáliz a parroquias seleccionadas se ha convertido en una tradición significativa que fortalece los lazos entre las comunidades religiosas de la Archidiócesis. La réplica representa no solo el símbolo de la fe, sino también un acto de comunión espiritual entre la Catedral y las parroquias de la región. En años recientes, este gesto ha cobrado una relevancia particular, convirtiéndose en un símbolo de proximidad para aquellos que no pueden desplazarse a la Catedral para venerar el Santo Cáliz.
Para las parroquias receptoras, la réplica representa un lazo directo con la Catedral y un compromiso renovado con la fe católica, alentando a sus fieles a participar en las celebraciones en torno a la reliquia.
Una tradición que resuena en la sociedad valenciana
La Fiesta del Santo Cáliz es, además de una celebración litúrgica, una ocasión para reflexionar sobre la identidad cultural y religiosa de Valencia. Al ser una de las pocas oportunidades para ver el Santo Cáliz fuera de su capilla, la festividad atrae a numerosos fieles, así como a miembros de la comunidad cultural y política de la ciudad. Este evento, de profundo arraigo, fortalece el patrimonio religioso valenciano, promoviendo la unidad y la devoción en la región.