El Ayuntamiento de Valencia ha clausurado más de 1.000 apartamentos turísticos ilegales durante el último año y medio, resultado de la intensa labor inspectora llevada a cabo por las áreas de Urbanismo y Policía local. El concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, destacó los esfuerzos de la corporación municipal por limitar los apartamentos turísticos, implementando una moratoria en la concesión de licencias para estos usos en todos los distritos de la ciudad, a la espera de una nueva normativa que será la más restrictiva de España.
Giner subrayó que, gracias a inspecciones más estrictas y órdenes de cese de actividad, se han logrado cerrar más de 1.000 apartamentos en este periodo. Señaló que la normativa en desarrollo busca, desde la seguridad jurídica, detener la expansión de estos alojamientos ilegales que generan problemas sociales.
El edil criticó la inacción de los gobiernos de izquierda anteriores y explicó que se han movilizado cinco grupos de inspectores de Obras y Licencias de Urbanismo y siete equipos de Policía Local para vigilar y controlar la actividad ilegal de estos apartamentos por toda la ciudad.
La Policía Local, a través de su División Territorial, ha realizado más de 800 actas de denuncia por falta de licencias adecuadas y ha registrado más de 700 denuncias solo en el último año y medio, en contraste con cifras mucho menores en años anteriores. Se ha establecido un protocolo que permite a las unidades policiales intervenir cuando se recibe una reclamación, identificando tanto a los ocupantes como la plataforma de reserva, y procediendo a sancionar viviendas no legalizadas.
Giner recordó que la proliferación de apartamentos turísticos comenzó en 2015 durante el gobierno municipal de Compromís-PSPV, período en el que se inscribieron más de 4.500 apartamentos. Destacó que en 2018 se modificó el planeamiento urbanístico para permitir apartamentos turísticos en bajos comerciales, anteriormente prohibidos para uso residencial.