El Ayuntamiento de Valencia ha inaugurado el Jardín Peñíscola-Portaceli en el barrio de Orriols, transformando así un espacio anteriormente subutilizado en una nueva área de ocio y naturaleza para los residentes. La Concejalía de Parques y Jardines, dirigida por Mónica Gil, oficializó la recepción de las obras realizadas, destacando el proyecto como un hito en la mejora de la calidad del espacio público del barrio. Según Gil, este nuevo espacio satisface la demanda de más áreas naturales para el disfrute, al tiempo que fomenta la interacción entre vecinos, creando un entorno más agradable y cómodo.
El Jardín Peñíscola-Portaceli, que abarca una superficie de 1.309,51 metros cuadrados, se distingue por un diseño que respeta las rutas existentes y su integración armoniosa con el entorno. La infraestructura incluye un área central segura, destinada a juegos infantiles para estimular la imaginación y la actividad física, en un ambiente natural enriquecido por montículos vegetales a distintos niveles, que ofrecen variedad visual y sensorial.
El diseño del camino, curvo y orgánico, se adapta al tránsito local, conectando las diferentes calles y accesos del barrio. Ofrece un recorrido que invita al paseo y al descanso, con bancos de hormigón distribuidos a lo largo del trayecto. Además, los bordes del jardín están embellecidos con macizos arbustivos que aportan un aire salvaje y se asemejan a la flora autóctona.
La intervención también incluyó la instalación de mobiliario urbano, iluminación, fuentes, aparcabicicletas, y 28 árboles de diversas especies que proporcionarán sombra. Las obras fueron realizadas por la Sociedad de Agricultores de la Vega (SAV), con un coste total de 221.838,98 euros, IVA incluido.
Este proyecto refleja el compromiso de la Concejalía de transformar espacios urbanos en lugares más funcionales, placenteros y visualmente atractivos, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de los residentes y promoviendo un desarrollo urbano armónico que responde a las necesidades de los valencianos.