La visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Valencia ha estado marcada por un despliegue de seguridad y protestas dispersas. Desde la mañana, los alrededores de la plaza del Temple, donde se encuentra la Delegación del Ejecutivo en la Comunitat Valenciana, han sido escenario de fuertes medidas de seguridad debido a una reunión programada entre Sánchez y asociaciones de víctimas y afectados por la dana.
Una decena de manifestantes se congregó para expresar su disconformidad con el presidente a través de cánticos como “Pedro Sánchez, a prisión” y “prensa española, manipuladora”. La noche anterior, al conocerse la agenda de Sánchez, circularon en redes sociales llamamientos a la movilización bajo lemas como “El que huye no puede volver”, en alusión a su precipitada salida de Paiporta el pasado 3 de noviembre, tras enfrentamientos durante una comitiva en la que estaban presentes los Reyes y Mazón.
Ante la posibilidad de una concentración masiva para boicotear el acto, desde primera hora de la mañana las fuerzas de seguridad, incluyendo Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, se desplegaron en el área con numerosos efectivos, furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP), perros y revisión del alcantarillado.
La reunión de Sánchez con las asociaciones de afectados, que la semana pasada se encontraron con representantes de la Unión Europea en Bruselas, está programada para las 11:30 horas. En el evento estarán presentes además la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, y la ministra de Ciencia y Universidades, Diana Morant, junto a los representantes de las tres principales asociaciones de afectados y víctimas del desastre.