Valencia suspenderá las clases ante alerta roja por lluvias y en pedanías con alerta naranja
Si se emite una alerta roja por lluvias, los estudiantes en Valencia no asistirán a clases, mientras que ante alerta naranja, las sesiones se verán suspendidas en diecinueve centros educativos. Esta medida fue anunciada por Juan Carlos Caballero, concejal de Seguridad Ciudadana, tras la reunión de la Junta Local de Protección Civil.
Caballero indicó que, después de recibir una guía de recomendaciones de la Generalitat, se decidió tomar medidas específicas. Con alerta roja, y tras la notificación del 112, los colegios de Valencia permanecerán cerrados. Esta decisión se comunicará, siempre que sea posible, de un día para otro, para evitar que los padres lleven a sus hijos a la escuela.
Para la alerta naranja, considerada más grave que la amarilla, y siguiendo las recomendaciones de la Generalitat, se suspenderán las clases en las zonas inundables de Valencia y en pedanías que, aunque no están registradas como tales en el Patricova, se constató que se inundaron. La dirección de estos centros informará a los padres de la situación.
Rocío Gil, edil de Educación, aclaró que el cierre afectará a centros públicos, concertados y privados. Esto se aplicará tanto en las áreas inundables como en aquellas que se han inundado en ocasiones anteriores, y siempre con preemergencia.
La suspensión de clases con alerta naranja se implementará en diecinueve instituciones, entre ellas centros en la zona de pedanías sur, una en Benimàmet debido a su proximidad al cauce del Turia, y establecimientos de la zona Marítima. Algunos de estos son: CEIP Camí de l’Horta en Benimàmet-Beniferri, CEIP José Senent de Massarrochos, IES Isabel de Villena en Valencia, CEIP Vicente Blasco Ibáñez de Valencia, y otros más mencionados en la lista.
En áreas inundadas, la medida afectará a centros como Nuestra Señora del Rosario de Valencia, CEIP Horno de Alcedo, CEIP Padre Manjón en La Torre, entre otros.
En caso de que la alerta naranja se emita al mediodía, cuando ya hay estudiantes en las aulas, se actuará según las recomendaciones de los Bomberos. Caballero recalcó que el objetivo es dar aviso de un día para otro a las direcciones de los centros para que no abran en esos diecinueve puntos en caso de alerta naranja. Recordó la situación del 29 de octubre, cuando una alerta amarilla cambió repentinamente a roja y los menores ya estaban en los colegios. En tales circunstancias, se consideró que el riesgo era mayor si los padres recogían a sus hijos, ya que la escuela es un lugar seguro bajo la tutela de la dirección.



