El Ayuntamiento de Valencia ha decidido aumentar significativamente su aportación económica para garantizar la apertura del albergue para personas sin hogar los 365 días del año. Este incremento responde al creciente número de personas sin hogar pernoctando en las calles de Valencia, en lugares como el jardín del Turia, el Parque Central y Velluters.
Recientemente, en una sesión de la Junta de Gobierno, se aprobó una enmienda al convenio con Cruz Roja Española, destinada a proporcionar atención integral en situaciones de emergencia social. El presupuesto para este proyecto se multiplicará por tres, pasando de 101.010 euros a 370.410 euros.
El Plan Estratégico de Subvenciones 2023-2025 también ha sido modificado, añadiendo 269.400 euros. De este nuevo aporte, se han comprometido 202.050 euros a la firma de la enmienda, y el 25% restante, es decir, 67.350 euros, se abonará en febrero de 2026 tras la justificación de las actividades subvencionadas.
El convenio establece que el objetivo es reducir los daños y gestionar los riesgos que enfrentan las personas sin hogar debido a la falta de alojamiento y recursos, en un contexto de emergencia social. Dada la situación permanente en Valencia, el centro de la calle Santa Cruz de Tenerife permanecerá abierto todos los días del año, independientemente de las condiciones climáticas.
Además, se ha justificado la necesidad de mantener el centro abierto durante toda la semana de mayo a noviembre de 2025 y habilitar el Centro de Atención de Emergencias Meteorológicas en la calle de los Jardines, en el barrio del Carmen, cuando se emita alerta naranja por lluvias o roja por calor y frío, con capacidad para atender a 10 personas.
Esta iniciativa también incluye un refuerzo del personal de seguridad, con diez agentes más patrullando zonas como el jardín del Turia, para prevenir asentamientos y fomentar el uso de los recursos sociales disponibles. María José Catalá, al asumir su cargo, ya había declarado que la seguridad y la asistencia a las personas sin hogar eran sus prioridades. Asimismo, se busca proporcionar no solo alojamiento y alimentación, sino también atender problemas de adicciones y salud mental.
Esta medida subraya el compromiso del Ayuntamiento de Valencia de abordar la problemática de las personas sin hogar de manera integral, ofreciendo soluciones sostenibles y de largo plazo.