Un hombre de Valencia, de 75 años, se prepara para presentar una demanda que busca ser reconocido como hermano de uno de los 20 españoles más acaudalados. Este proceso legal será impulsado por el bufete del reconocido abogado Fernando Osuna, especializado en casos de filiación, quien ha representado exitosamente a clientes como Julio Iglesias, y en otros más de 400 casos notables, incluyendo aquellos relacionados con El Cordobés y Carlos Baute.
Según Osuna, el demandante tuvo una infancia desfavorable: su madre falleció poco después de su nacimiento, dejándolo al cuidado de sus tías. Creció en un ambiente marcado por la falta del afecto paternal, y sufrió el estigma y la burla de sus contemporáneos debido a su situación familiar. Durante muchos años, no tomó acciones legales debido al desconocimiento sobre las reclamaciones de filiación, el temor a enfrentarse a una persona poderosa y la vergüenza social de esa época por las relaciones extramatrimoniales. Además, sus limitados recursos económicos complicaban aún más la decisión de iniciar un proceso legal. Sin embargo, ahora ha decidido emprender este camino, consciente de que podría ser un procedimiento extenso si no se llega a un acuerdo previo.
Osuna sostiene que su cliente dispone de numerosas evidencias para apoyar su demanda, incluyendo pruebas de ADN y un notable parecido físico tanto con el supuesto padre ya fallecido como con el hermano a quien se está demandando. Testigos afirman que, aunque el padre no lo reconoció oficialmente, sí mostró interés en verlo durante su infancia, a pesar de las dificultades sociales de la época.
El abogado ha establecido contacto con el presunto hermano y está a la espera de una respuesta. Aunque no ha revelado la identidad de la persona implicada, se sabe que se trata de uno de los empresarios más ricos de España. Si no se alcanza un acuerdo amistoso, Osuna planea proceder con la presentación formal de la demanda en un juzgado de Valencia, iniciando así un proceso civil para la declaración de hermandad. Este proceso se llevará a cabo mediante un juicio verbal, en el que el juez evaluará las pruebas para decidir sobre la relación entre las partes involucradas. Si se confirma la hermandad, el siguiente paso será reclamar la herencia que pudiera corresponder al demandante.