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Vecinos de la avenida Pérez Galdós cierran el túnel para exigir su eliminación
El pasado sábado, aproximadamente 250 vecinos bloquearon el túnel de la avenida Pérez Galdós entre las 11 y las 12 de la mañana, con el objetivo de solicitar la eliminación de esta infraestructura. Aunque las asociaciones vecinales han pasado una década organizando concentraciones y reclamaciones contra el túnel, esta es la primera ocasión en que han optado por cerrar el tráfico como parte de su protesta. Asimismo, los organizadores han indicado que planean repetir esta acción mensualmente.
Los residentes de la avenida de Pérez Galdós-Giorgeta enfrentan niveles de contaminación y ruido que superan los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud. Circulan hasta 72.000 vehículos diarios en un tramo de 30 metros de ancho, señala el manifiesto leído durante la concentración tras cruzar el túnel de un lado a otro.
La situación en estas avenidas impacta en ámbitos como la salud, la seguridad, el espacio urbano, las zonas verdes, la movilidad y la accesibilidad, debido a la existencia del paso inferior. Esta estructura es descrita como insalubre, peligrosa y obsoleta, constituyendo una barrera arquitectónica que dificulta el contacto entre los barrios a ambos lados del túnel, ya que carece de pasos de peatones o semáforos adecuados. El documento destaca el incumplimiento de los estándares mínimos, lo que genera alta velocidad, inseguridad ciudadana, atropellos y niveles de polución que exceden lo permitido por las normativas.
En 2022, el movimiento vecinal logró que el gobierno municipal anterior implementara una reforma táctica que redujo el tráfico en la avenida y amplió las aceras, además de señalizar la circulación para bicicletas. También se organizó un concurso de ideas, cuyo proyecto ganador, “Arrels”, proponía eliminar el paso inferior y crear una avenida más habitable, con financiación de la Unión Europea. Sin embargo, el actual ayuntamiento ha optado por un nuevo proyecto que mantiene el túnel, argumentando que cubrirlo con una losa sería muy costoso. Esta decisión ha sido criticada por las asociaciones, que consideran que la demolición del túnel sería más rápida y económica. El proceso de licitación en marcha representa, según los vecinos, un “parche” que ha desviado completamente los objetivos de pacificación y renaturalización de Pérez Galdós.