Los residentes del Cabanyal demandan la retirada de cámaras en apartamentos turísticos que apuntan a la calle
La Federación de Vecinos de Valencia y la asociación de vecinos del Cabanyal-Canyamelar han expresado desde hace años su preocupación por el boom de los apartamentos turísticos en la ciudad, especialmente en la zona costera. En un nuevo reclamo, han identificado varios edificios donde se instalan cámaras de vigilancia en las puertas de los establecimientos que en realidad están orientadas hacia la vía pública, lo cual contraviene la normativa vigente, según afirma Daniel Adell, presidente de la asociación de vecinos Cabanyal-Canyamelar. Se han localizado cámaras en zonas como Juan Verdeguer, en el Grao, y en la calle Fuente Podrida, cerca de la calle Doctor Lluch y Blocs Platja.
Adell señala que hace años los vecinos solicitaron cámaras disuasorias para monitorear áreas conflictivas como la plaza del Rosario, debido a frecuentes actos de vandalismo, ataques a la iglesia y la acumulación de basura y daños al mobiliario urbano. Esta solicitud fue detenida por razones de protección de datos. Ahora, denuncia, las empresas que gestionan apartamentos turísticos instalan estas cámaras sin control alguno, enfocando a la población.
Los residentes exigen más inspecciones
Los vecinos denuncian además que algunos apartamentos turísticos han proliferado en calles del Grao, Cabanyal-Canyamelar y Nazaret, y estos tienen cámaras privadas apuntando a la calle, presuntamente para proteger sus negocios turísticos sin necesidad de realizar obras, como sí deben hacer los hoteles. La entidad vecinal sostiene que mientras las cámaras de interés público son descartadas tras pasar rigurosos controles, en el caso de los apartamentos turísticos la normativa parece eludible debido a la falta de inspección y protección que debería brindar el Ayuntamiento de Valencia. Señalan que estas actividades lucrativas afectan negativamente a los barrios sin que haya consecuencias, subrayando que solo importa el beneficio económico rápido para los inversores, no la calidad de vida de los residentes.
También aseguran que hace más de un año pidieron al Ayuntamiento un listado de los apartamentos turísticos legales y aún no han recibido respuesta, a pesar de que el Síndic de Greuges dio un plazo de 90 días para proporcionar dicha información, plazo que no se ha cumplido.