Los veterinarios en la zona afectada por la dana enfrentan un aumento de plagas debido a la humedad
Los veterinarios de los municipios que sufrieron las inundaciones del pasado 29 de octubre están alarmados por la gran cantidad de humedad residual, que, combinada con el calor, ha propiciado una proliferación masiva de parásitos como pulgas, garrapatas y mosquitos. Maria Victoria, de la Clínica Veterinaria Sedaví, señala que la leishmaniasis, transmitida por un mosquito cuyo ciclo de reproducción se ve favorecido por el alto nivel freático, es particularmente preocupante. Sonia Burguet, de Innova Veterinaria, coincide en esta preocupación.
Innova Veterinaria fue el primer punto de atención veterinaria en Catarroja tras la devastadora dana. Durante las labores de limpieza y reconstrucción, Sonia Burguet cedió una de sus consultas esterilizadas para que los voluntarios del Colegio Oficial de Veterinarios pudieran atender a las mascotas. Luego, el centro temporal se trasladó al núcleo educativo de La Florida. La clínica, que celebra su 25 aniversario este año, reabrió el 18 de noviembre tras los trabajos de recuperación, luego de haber soportado una grave afectación por la inundación, que alcanzó un metro veinte dentro de sus instalaciones.
Las inundaciones impactaron profundamente la atención a los animales, aumentando los problemas de salud, como trastornos articulares y cardíacos, y estrés, especialmente en gatos, muy sensibles a los cambios ambientales. Maria Victoria añade que estos eventos afectaron psicológicamente a los animales, mientras los cambios en la rutina incrementaron los problemas de obesidad y condiciones dermatológicas.
En la Clínica Veterinaria Sedaví, el agua alcanzó un metro ochenta y cinco, forzando una reconstrucción completa. Durante la crisis, alquilaron una ambulancia veterinaria desde Madrid para atender urgencias y funcionaron en una consulta provisional.
Frustrados por la nueva Ley del Medicamento, los veterinarios enfrentan retos adicionales. Esta legislación, que complica la prescripción y dispensación de tratamientos veterinarios, afecta a todos los animales y requiere cultivos y análisis previos, dificultando la rapidez de atención. La ley, que originalmente se aplicaba a la ganadería, trae sanciones severas por incumplimiento, y para muchas familias, supone un problema económico al no poder costear medicamentos más caros.
La solidaridad del Colegio Oficial de Veterinarios de Valencia y otras partes de España ha sido crucial para superar los retos iniciales, asegurando que las mascotas recibieran la atención necesaria.
El aumento del servicio a domicilio ha sido significativo, impulsado por las dificultades para desplazarse y el uso limitado de ascensores. Estas barreras hicieron que muchas personas mayores requerieran ayuda en sus hogares, con instituciones como Cruz Roja brindando soporte. La telemedicina, especialmente a través de WhatsApp, desempeñó un papel vital, permitiendo a los veterinaros mantener contacto con las familias que no podían desplazarse.
A fin de paliar las dificultades de movilidad, Innova Veterinaria incrementó en un 40% sus visitas domiciliarias, asegurando la atención necesaria en el hogar para mascotas con condiciones crónicas o problemas osteoarticulares.