Comenzaba el encuentro con un intercambio de golpes entre dos contrincantes que se estaban probando. Laura Nicholls salió muy motivada y fue protagonista de las primeras jugadas de las de Lucas Mondelo, aunque Langlois le daba la réplica para un primer cuarto igualado que terminó con un 17-16 después de una canasta de Fieldsen el último ataque.
En el segundo cuarto fue Marta Xargay la que dio un plus más de intensidad, tanto en ataque como en defensa, y las rotaciones favorecían a la segunda unidad española que no sólo mantuvo el ritmo sino que lo aumentó para llegar al descanso con un +4 tras triple de la de Girona sobre la bocina.
Tras el paso por los vestuarios el partido se endureció aún más. Las defensas eran muy físicas y los puntos subían con lentitud en el marcador. Canadá explotaba su poderío físico mientras que España tiraba de talento y velocidad para contrarrestarlo. Pero fue en el último cuarto, cuando los partidos se deciden, cuando España sacó ese plus de competitividad que tiene y esa ambición para luchar por las medallas en unos Juegos Olímpicos, el reto que aún le falta a esta generación de éxito.
Alba Torrens estuvo espectacular (acabó con 20 puntos) y Anna Cruzrompía a la defensa canadiense con su rapidez de piernas. Astouhacía un nuevo partido muy sólido en la pintura, mientras que Laura Gil también aportaba desde el banquillo. Victoria que supone la segunda plaza de grupo (sólo han caído ante el ‘dream team’ americano) y que cruza a España ante la Turquía de una inspiradaLara Sanders… pero eso será el martes