Investigadores del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de Valencia y de la Universidad de Oporto han documentado la iridiscencia en la coloración dorsal de la lagartija parda (Podarcis liolepis). Este fenómeno óptico hace que los colores reflejados por una superficie varíen según el ángulo de observación y la iluminación. La Podarcis liolepis, que se encuentra comúnmente en el este de la Península Ibérica, presenta este fenómeno en su dorso. Por primera vez, se ha analizado cómo estos cambios de color son percibidos por distintos observadores con diferentes sistemas de visión del color, incluidos lagartijas, aves y humanos.
Lagartijas mediterráneas: su color cambia con la luz y el ángulo de visión