La Valencia del futuro se perfila como un destino turístico sostenible, según se expuso en la presentación del Plan Estratégico de Turismo 2025-2028 en el Palacio de Congresos. Este plan, promovido por el Ayuntamiento de Valencia, propone convertir la Marina en el centro neurálgico del turismo y hacer de las pedanías del sur una sorpresa para los visitantes. Asimismo, busca diversificar su oferta con turismo sanitario y de compras, además de fortalecer sus ya consolidados sectores de congresos, cultura, deportes y gastronomía.
La estrategia fue presentada por la Fundación Visit Valencia y el Servicio de Turismo, con el objetivo de establecer la ciudad como un destino urbano líder en el Mediterráneo mediante un modelo que equilibre sostenibilidad y calidad de vida. En el acto participaron Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación e Inversiones; José Manuel Camarero, secretario autonómico de Turismo; Tono Franco, director de la Fundación Visit Valencia, y representantes del sector empresarial y académico.
El plan introduce 22 desafíos estratégicos, cinco ejes de acción y 50 medidas concretas, desarrolladas mediante un proceso participativo que incluyó entrevistas y mesas de trabajo. Llobet destacó que se trata de un plan abierto, realista y adaptable a cambios, con acciones prácticas y medibles.
Franco delineó los principales focos del plan: sostenibilidad, gobernanza, propuesta de valor e innovación. Se priorizan medidas en accesibilidad, convivencia urbana, conectividad y preservación cultural, así como el fortalecimiento del liderazgo turístico de Valencia y una gestión integral y coordinada.
En cuanto a la integración, el plan busca una experiencia turística inclusiva que favorezca tanto a visitantes como a residentes. Se plantea potenciar el programa de turismo de barrios, convertir la Marina en un foco de atracción y transformar las pedanías del sur en destinos turísticos resilientes ante fenómenos como la dana.
El plan también incluye una planificación anual con herramientas de evaluación y sistemas de indicadores, buscando un crecimiento turístico que priorice a los ciudadanos y fomente la toma de decisiones informadas basadas en datos. Llobet concluyó que se apuesta por un modelo que combine innovación y colaboración para atraer a visitantes comprometidos con los valores locales.