La exitosa fiesta de cumpleaños de la empresaria Mónica Duart: «No quiero pasar por la vida de puntillas»
Celebrar un cumpleaños de forma innovadora se torna más complejo con el paso de los años. A los 18, una barra libre de alcohol puede ser suficiente, pero a los cincuenta o sesenta, asombrar a los amigos requiere más que solo tarta y velas. Las celebraciones de cumpleaños se han vuelto más sofisticadas. Recientemente, la empresaria Mónica Duart cumplió años y, como es habitual, sus fiestas fueron espléndidas y generosas. Sin embargo, en esta ocasión, elevó el estándar. La celebración tuvo lugar en el Veles e Vents, donde se desplegó una alfombra roja. Antes de acceder a la terraza, una azafata verificaba los nombres en la lista de invitados y entregaba gafas de sol y una tarjeta con el lema de la fiesta, ‘The power of now’, el poder del ahora. «Tengo claro que no quiero pasar por la vida de puntillas. He decidido ser la protagonista de mi vida», expresó emocionada.
Duart confesó haber enfrentado momentos difíciles debido a un problema de salud: «Me ocurrió un 7 de septiembre. Ese día no pude levantarme de la cama. Literalmente. Yo, que siempre había sido exigente conmigo misma, perfeccionista e imparable, me encontré sin poder valerme por mí misma». Compartió que, aunque intentó seguir sonriendo, por dentro se sintió colapsada. «Poco a poco aprendí a parar, a quererme un poco más, a dejar de exigirme tanto». Mónica descubrió que la voluntad de seguir es uno de los motores más poderosos, activado por el amor, el compromiso y por las personas especiales que la rodean.
Para Mónica, la celebración era tan importante que encargó dos vestidos diseñados por Alejandro Resta: uno rojo de encaje, muy al estilo de Hollywood, y otro inspirado en los años veinte. Además, cambió de peinado. Entre los invitados estuvieron sus padres, Enrique Duart y María José García, a quienes dedicó emotivas palabras, al igual que a sus hermanos Quique y María José. La lista incluyó también a la presidenta de la Orden del Querer Saber, Marisa Marín, Amparo Lacomba, el productor y director Miguel Ángel Tobías, el doctor José María Ricart y Carolina Merino, el diseñador Francis Montesinos, Carlos Pascual y Elena Ravello, la concejala Paula Llobet y Hugo Navarro, el secretario del alcalde de Madrid, Juan Orquín, Susana Remohí, Leo Marín, la diputada del PP Alma Alfonsí, Belinda Duart, Vicen Fernández, Ángela Valero de Palma, Ángela Pla, Eva Marcellán, María Cosín, Laura Fitera, Mercedes Fillol, Nidita Guerrero, María José Navarro, Blanca Fitera, Andrea Villafañe, José María Buldú, el periodista Marc Agliata, Giovanni Pignatelli, Nuria Galbis, Juanan Oliveros, el interiorista Carlos Serra y Víctor Nebot, Noèlia Chisvert, Paco Bou, Sonia Piles, María José Martínez, y amigos de Benifaio como Bego y Rosa Ballester, Tere Delicado, la farmacéutica Paloma Duart y David Solana.
Por otro lado, Laura Fitera celebró de forma más íntima en su hogar en la avenida Reino de Valencia. Relató haber disfrutado de «montones de amigos, montones de regalos y toneladas de felicidad». Encargó un retrato a su amigo Enrique Senís Oliver, que fue revelado durante la fiesta. Fitera lució un vestido confeccionado por ella misma, ya que recientemente comenzó a aprender costura y se ha aficionado a diseñar sus propios trajes. La celebración incluyó música clásica en vivo, risas y buena conversación.