Amics del Carme reclama control sobre las motos de alquiler en Ciutat Vella
La asociación vecinal Amics del Carme ha instado a limitar el uso y aparcamiento desmesurado de motos de alquiler en las calles de Ciutat Vella.
Según un comunicado emitido por la asociación, actualmente se permite aparcar en aceras de más de tres metros de ancho. Ciutat Vella cuenta con calles de aceras amplias, pero también con alta densidad peatonal, lo cual no se considera adecuadamente. En las calles con plataforma única, donde no hay aceras diferenciadas, la Policía Local no vigila esta infracción. Además, el colectivo critica que las autoridades municipales no están abordando de manera efectiva el problema generado por estas motos aparcadas incorrectamente.
Amics del Carme también argumenta que no se debería autorizar el tránsito y aparcamiento de un gran número de motocicletas adicionales sin un plan de ordenación adecuado. Actualmente, la falta de plazas de estacionamiento para motos es significativa, y en Ciutat Vella es necesario implementar la zonificación de estacionamiento en calzadas, como establece el anexo V de la Ordenanza Municipal de Movilidad. Asimismo, señalan que, a pesar de que el concejal de Movilidad considera estas motos como un transporte alternativo y sostenible, en realidad fomentan el uso del transporte privado al aumentar la densidad de tráfico y desincentivar el transporte colectivo. Además, cuestionan la sostenibilidad de las baterías que estos vehículos requieren.
La organización exige establecer límites al crecimiento de esta modalidad de movilidad privada para evitar el colapso vial. Destacan la necesidad de un plan de distribución de aparcamiento para las motos actuales y las que se añadan, ya que el vecino de Ciutat Vella no aprueba un aumento sin planificación adecuada. Señalan numerosas aceras donde las motos interfieren con el paso de personas mayores, con movilidad reducida o con carritos de bebés, como en la avenida del Oeste, calle Hospital, Pie de la Cruz o Marqués de Dos Aguas.
Finalmente, acusan al concejal de Movilidad de erosionar la paz lograda con la reducción del tráfico en el Centro Histórico, citando el incremento de permisos de acceso y la alteración de la ZBE al permitir el tránsito de vehículos industriales sin considerar su impacto ambiental.