La jueza responsable del caso relacionado con la dana del 29 de octubre de 2024, que dejó 228 víctimas mortales y causó daños millonarios en la provincia de Valencia, ha calificado como un “auténtico bulo” la idea de que la presa de Forata contribuyó a la crecida del barranco del Poyo. Según la jueza, la presa pertenece a otro cauce y no tiene relación alguna con las muertes y lesiones ocurridas. Un perito en la materia corroboró que, lejos de provocar un efecto negativo, la presa tuvo un impacto “netamente beneficioso”.
En un auto judicial, se señala que la presa de Forata no experimentó desbordamiento, coronación ni rotura que incrementara el caudal de forma súbita y que provocara fallecimientos. Un ingeniero hidráulico de la Universitat Politècnica de Valencia declaró que no hubo tal eventualidad. La resolución judicial también rechaza la solicitud de una acusación para que un participante de una ponencia del Senado declare sobre la calificación de Forata como “infraestructura crítica”, afirmando que la insistencia en vincular la presa al desastre carece de fundamento real.
El perito argumentó que no existe ninguna estructura hidráulica que pueda hacer de efecto laminador en el barranco del Poyo. Por el contrario, la presa de Forata, situada en el Magro, contribuyó a disminuir el caudal, evitando mayores daños. Las compuertas de la presa estaban abiertas desde el principio, una medida instaurada tras la tragedia de la presa de Tous, evitando así cualquier vertido por coronación.
La jueza también destacó que el barranco de Horteta no recibe agua de la presa de Forata, dado que pertenecen a distintas cuencas hidrográficas. Las aguas de Forata, en cambio, van a parar a Algemesí y finalmente confluyen con el Júcar.
Finalmente, el auto subraya que las pruebas deben centrarse en el “aviso tardío” a la población que impidió la adopción de medidas de autoprotección oportunas, derivado de una respuesta tardía del Cecopi. Durante el interrogatorio de un perito, se discutió que el Cecopi debía convocarse en el nivel 2 de emergencia y no en el 1, para una respuesta efectiva antes de que las inundaciones se generalizaran.