La bodega de Moixent lanza La Pebrella de Ferrero i Senís, un vino de calidad de las variedades arcos y forcallà
Terrres del Alforins se vincula al compromiso con la tierra y la tradición, y aunque se ha avanzado mucho, queda mucho por hacer. La Pebrella, el primer vino de la colección Ferrero i Senís, se presenta con el objetivo de añadir valor al trabajo de la tierra, la tradición y la recuperación de antiguas tradiciones. Al conocer mejor nuestras viñas y parcelas, hemos identificado dos parcelas, una de forcallà y otra de arcos, que brillan tanto individualmente como juntas, ofreciendo un vino equilibrado y seductor.
El siglo XX y la industria del granel llevaron a muchos viticultores a abandonar las variedades arcos y forcallà, debido a su bajo color y graduación alcohólica, así como a su maduración tardía. Aunque no son ideales para vinos potentes, estas variedades tienen una historia milenaria en tierras de viñedos, mereciendo respeto. La singularidad de La Pebrella puede sorprender a algunos, desafiando el mito de que solo en climas fríos se producen vinos finos.
En cuanto a las técnicas de elaboración, La Pebrella muestra un Mediterráneo menos potente pero más luminoso, capturando la esencia de suelos calcáreos en los antiguos cups, o lagares de piedra, con mucho racimo entero y crianza en tinajas de barro subterráneas en la bodega Fonda, a los pies de les Alcusses de Moixent. De la Pebrella 2023 se embotellaron 4,300 unidades y, desde su lanzamiento en Navidad, está casi agotado. La tradición no quiere decir inmovilidad; se trata de honrar el pasado con dignidad y anticipar el futuro con sentido. La tradición guía y conecta generaciones con las viejas prácticas vinícolas que se remonta a los íberos en el siglo IV a.C., quienes utilizaban ánforas en estas mismas tierras.
Ferrero i Senís, los responsables detrás de Celler del Roure, han sido fundamentales en el éxito de La Pebrella 2023. Siempre han estado presentes en la bodega, destacando por sus contribuciones a célebres etiquetas como Maduressa, Les Alcusses, Cullerot o Safrà, así como los originales Les Prunes y Les Danses. Ser guardianes de la herencia vinícola significa conservar el vino, la viña y también las tradiciones, las historias y la cultura compartida en torno a la producción vinícola.