El Ayuntamiento de Valencia ha puesto en funcionamiento su red de refugios climáticos en colaboración con museos, bibliotecas, servicios sociales e instalaciones deportivas municipales para proporcionar espacios “seguros y frescos” a la población, especialmente a los grupos más vulnerables, ante el primer episodio de calor del año. Actualmente, el consistorio dispone de 10 refugios que el verano pasado operaron como proyecto piloto y está trabajando en la apertura de nuevos espacios.
Estos refugios, situados en museos, bibliotecas e instalaciones deportivas, incluyen la Biblioteca de Benimaclet, Carola Reig Biblioteca de Benicalap, Carmelina Sánchez-Cutillas Biblioteca del Grau y varios centros municipales de servicios sociales, así como el Observatorio del Cambio Climático y oficinas de la Energía en Aiora y Torrefiel.
La red permanecerá activa de manera continua hasta el 30 de septiembre, siempre en el horario habitual de apertura de los espacios participantes, a menos que condiciones meteorológicas requieran una extensión del período activo. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se espera que las temperaturas en Valencia alcancen los 30°C. Aunque todavía no se ha declarado una situación de “alto riesgo” para la salud por altas temperaturas, el Ayuntamiento ha optado por anticiparse con la activación de los refugios.
Estos refugios climáticos son espacios públicos que actúan como “lugares de acogida” durante episodios de temperaturas extremas, estando equipados con climatización adecuada, fuentes de agua potable cuando sea posible, zonas de descanso y aseos accesibles. En ciertos casos, también se ofrecen actividades culturales y recreativas para adultos y niños.
Además, se han instalado fuentes de agua potable filtrada y enfriada en diversas áreas estratégicas de la ciudad, como plazas, parques y equipamientos municipales. Esta medida forma parte de una estrategia integral para “mitigar” los efectos del calor extremo y facilitar el acceso universal al agua fresca, especialmente en periodos de mayor riesgo climático.
La red de refugios se creó en mayo de 2024 tras la aprobación de una moción conjunta de las Concejalías de Servicios Sociales y Mejora Climática, Acústica y Eficiencia Energética. Tras la implementación de una primera fase en el verano de 2024, se ha establecido una fase de expansión basada en los aprendizajes obtenidos, buscando asegurar que todas las personas puedan acceder a espacios de confort térmico cerca de su hogar, sin barreras físicas ni económicas.