Solicitan una orden europea de detención para dos condenados por violación grupal a una menor en Vall d’Albaida
Fiscalía y acusación particular han pedido una orden europea de detención para dos jóvenes, condenados a 12 y 20 años de prisión por agredir sexualmente a una menor de 14 años en 2020 durante una fiesta en L’Olleria, Vall d’Albaida.
Estaba programada una vista este lunes a las 9:15 horas en la Audiencia de Valencia para solicitar su ingreso en prisión, tras haber sido condenados la semana pasada por violación grupal. Sin embargo, ambos condenados no se presentaron a la vista. Tanto la Fiscalía como la acusación particular, representada por el abogado Juan Molpeceres, han solicitado a la Audiencia una orden europea de detención y busca y captura internacional. Se sospecha que uno de los condenados, sentenciado a 12 años, ya se había fugado a Alemania y su compañero lo habría seguido según declaran las acusaciones.
Los condenados recibieron una sentencia de 12 años por abuso sexual a menor de 16 años. A uno se le sumaron 8 años por otro abuso sexual tras la fiesta, en una casa deshabitada del mismo municipio. La Audiencia absolvió a otros dos acusados inicialmente implicados.
En el caso conocido como ‘manada’ de la Vall d’Albaida, los cuatro acusados negaron los cargos. Según la Guardia Civil, hasta 15 personas podrían haber agredido a la menor, algunas sin identificar, en dos lugares diferentes.
Los hechos ocurrieron la noche del 27 de septiembre de 2020. La víctima, junto a una amiga, asistió a la fiesta donde coincidieron con los condenados y un grupo mayoritario de hombres. La sentencia indica que la menor bebió alcohol, lo cual afectó su capacidad física y voluntad, y empezó a bailar con los condenados, quienes sabían de su estado y edad.
Después, la víctima fue llevada o acompañada a un lugar apartado conocido como ‘el muro’, donde los condenados tuvieron relaciones sexuales con ella de manera simultánea e intercambiando posiciones. La joven podía escuchar a los condenados y sentir que otros hombres intercambiaban lugares o miraban, sin poder identificar a nadie.
Posteriormente, uno de los condenados le envió mensajes proponiéndole un trío. La menor fue con el acusado a una casa deshabitada, encontrándose con otro participante, invitado por el primero. Uno de ellos, posteriormente absuelto, se retiró tras el acto, aunque el otro continuó abusando de la víctima hasta las siete de la mañana.
La víctima no presentó heridas físicas, aunque sí sufrió daños morales, y denunció los hechos a la Guardia Civil junto a su madre.