El inicio de la zona naranja en la Petxina genera malestar y confusión
El lunes comenzó a funcionar la zona de aparcamiento regulado en la Petxina, Valencia, tras un primer retraso. Este sistema, gestionado por el Ayuntamiento de Valencia, regula 2.046 plazas de estacionamiento: el 75% de estas plazas, pintadas de naranja, están destinadas a conductores en general en un horario específico y a residentes. Además, se pintaron 490 plazas adicionales de color azul en calles como Calixto III, Palleter, San Ignacio de Loyola, González Martí, Santa María Micaela o Jesús y María, entre otras.
Desde el primer día se ha generado malestar y confusión. Cristóbal Aguado, presidente de la asociación de vecinos de la Petxina, explica que muchos residentes solicitaron la tarjeta de abonados hace más de un mes y aún no la han recibido, lo que los deja inseguros sobre si pueden aparcar o no.
Una vecina del barrio, conocida como Nocuch, critica la implantación desproporcionada de estas zonas reguladas sin ofrecer soluciones viables al problema del aparcamiento. Afirma que la instalación masiva se realizó sin considerar la falta de plazas de aparcamiento público y privado en la zona, creando una situación insostenible. Además, lamenta que no se hayan creado nuevas infraestructuras para garantizar a los vecinos sitios donde estacionar sus vehículos con normalidad.
Específicamente, vecinos de la calle Erudito Orellana número 13 sufren las consecuencias de no recibir acceso a la tarjeta naranja de residente, porque los criterios municipales argumentan que los números impares de esta calle no pertenecen oficialmente al barrio de la Petxina, aunque se encuentran cerca de la nueva zona peatonal. Esta decisión afecta a un significativo número de residentes que viven en los límites del barrio afectado.
Comerciantes como Juan Carlos C. expresan su descontento: trabaja más horas en el barrio que en su casa, pero no puede obtener la tarjeta porque no está empadronado allí. Además, señala que si la implantación de la supermanzana de la Petxina fue un problema, la zona naranja es aún peor.
Otros residentes destacan la confusión que genera la colocación de líneas naranjas junto a líneas blancas en algunas zonas, lo que complica aún más la situación.