Valencia, 27 de julio.
La Batalla de Flores, un evento cargado de solidaridad y color, inundó este domingo el Paseo de la Alameda de Valencia en el cierre de la Gran Fira de la ciudad. Con el paso de las carrozas, el espectáculo rindió homenaje a la dana del 29 de octubre y mostró cómo los valencianos lidian sus batallas: con flores y un gran ambiente, destacó la alcaldesa María José Catalá.
Desde 1891, este evento ha visto desfilar millones de flores y 30 vehículos entre carrozas y coches ligeros. A pesar del calor de finales de julio, miles de asistentes, tanto vecinos como turistas, se congregaron en la Alameda, esperando ansiosos a disfrutar de una de las tradiciones más queridas.
En la tribuna estuvo presente la alcaldesa junto a la corporación municipal, aunque se notó la ausencia de representantes del Consell y el Gobierno. El desfile comenzó con la Policía Municipal y la cabalgata valenciana, con música tradicional y participantes con trajes antiguos, seguido por las carrozas y coches que dieron vida al evento.
Con el paso de estas, y ya entregados los premios, empezó la verdadera batalla de flores. Alrededor de 1,3 millones de clavelones amarillos y naranjas se lanzaron entre las carrozas y el público, utilizando las tradicionales raquetas como escudos.
Entre las autoridades también se vivió la emoción del evento, dejándose llevar por el espíritu del juego. El desfile incluyó una amplia variedad temática, desde caballitos de mar hasta representaciones del Mediterráneo y homenajes a la dana. La carroza ‘Azteca’, de Vicente Julián García Pastor, recibió el premio extraordinario Barón de Cortés.
La celebración, remontándose a 1891, es de las más antiguas de España. Introducida por Pascual Frígola tras visitar Niza, esta fiesta es hoy un icono social y cultural de Valencia, uniendo a multitud de personas en una explosión de color y tradición.