El Festival de Otoño Russafa Escènica honrará en su XV edición a quienes eligen la cultura “a pesar de la incertidumbre”. Bajo el lema ‘Pirueta con doble salto mortal hacia atrás’, la programación y el cartel se desplegarán en las calles de Valencia del 17 al 28 de septiembre. Este lema busca rendir tributo a aquellos que, “a pesar de la incertidumbre, optan por crear, por hacer posible la creatividad de otros, por dar una estructura a la cultura para que llegue al público”.
Jerónimo Cornelles, director artístico del festival, que ya suma quince ediciones y se celebra siempre en la segunda quincena de septiembre, admite que “hemos estado haciendo malabarismos, andando por un hilo de alambre, invirtiendo tiempo y esfuerzos para organizar un festival sin tener hoy en día todos los apoyos institucionales cerrados”. Este evento requiere la colaboración de cerca de 50 profesionales del ámbito cultural para llevarse a cabo.
A pesar de su trayectoria, el festival enfrenta cada año “sorpresas”. Cornelles comenta que “estamos en julio y no se ha convocado la orden de ayudas del IVC para 2025. Esto conlleva que, cuando haya pasado el festival, ¡todavía no se habrán resuelto! Así que tenemos que cerrar y celebrar una edición sin saber si podremos contar con algún aporte por parte del Institut Valencià de Cultura”. A pesar de esto, añade que “este año recuperamos la colaboración del CCCC”.
Esta situación de “incertidumbre” ha sido una constante desde el núcleo organizador del festival, quienes afirman que, en la edición previa, incluso consideraron que podría ser la última. Algunos colaboradores han abandonado el proyecto debido al desgaste de no encontrar apoyos públicos, a pesar de que más de 4.000 personas disfrutan del festival cada año.
Con nuevas incorporaciones, adoptando el lema de “¡más difícil todavía!”, el festival regresa del 17 al 28 de septiembre. Esta celebración de las artes escénicas busca impulsar la creación emergente, ofrecer actividades formativas para jóvenes profesionales y proponer al público nuevos espacios de representación, empleando teatros, tiendas, coworkings y escenarios improvisados que ofrecen una experiencia única y cercana.
El cartel de esta nueva edición, diseñado por el artista valenciano Miguel Hache, presenta un collage protagonizado por un zapato-saltamontes, integrado en un diseño de Vicent Ribelles. Hache, conocido también por su trayectoria en el mundo fallero desde los 14 años y su participación en las Fallas Experimentales, tiene también una destacada carrera en las artes plásticas con reconocimientos a nivel nacional e internacional. Recientemente, ha comenzado a recibir encargos en el ámbito de las artes escénicas.