El festival Medusa “deslumbró” en su ceremonia de apertura con un impresionante espectáculo de fuegos artificiales y la participación de 250 drones luminosos. El evento, considerado como el festival de música electrónica más multitudinario de España, se celebró la noche del viernes ante cerca de 50,000 personas que se reunieron para presenciar cómo los drones se movían a 120 metros de altura sobre el escenario principal.
Durante esta ceremonia de apertura, los drones, controlados desde tierra mediante un sistema informático y señales inalámbricas, dibujaron figuras asombrosas en el cielo con luces LED multicolor, en coordinación con fuegos artificiales, voz y música, según informaron los organizadores en un comunicado.
El sábado se repetirá el mismo espectáculo audiovisual y de luces a las 00:00 horas. Dada la complejidad y la cercanía al escenario, que se convierte en un espacio aéreo segregado durante el festival, se requirió una autorización especial de la Unidad Pegaso de la Guardia Civil para operar los drones.
La operación, ejecutada en coordinación con las fuerzas de seguridad, involucra la formación de los 250 drones en una explanada detrás del escenario unas dos o tres horas antes del inicio. Desde una base de control, los técnicos programan de manera individual la trayectoria y el patrón de luces de cada dron. Por seguridad, las aeronaves no sobrevuelan el público.
Este espectáculo, inédito en el panorama de festivales en España, está a cargo de Umiles Group, una empresa nacional especializada en espectáculos con drones que ha trabajado a nivel internacional. Sus creaciones también han sido destacadas en programas televisivos.
Medusa ya había presentado un espectáculo de luces con drones en 2023 y 2024, atrayendo a decenas de miles de personas con los móviles en el aire. En esta edición, la ceremonia de apertura gira en torno al universo de Arcade Land, un homenaje visual al mundo de los videojuegos antiguos y la época dorada de las maquinitas recreativas.
En la noche de ayer, el escenario principal vio pasar a figuras de la música electrónica como Don Diablo, DJ Nano, Laidback Luke, Timmy Trumpet, Hardwell y Quintino. Este sábado será el turno del singular cura católico portugués conocido por pinchar Techno, el Padre Guilherme, además de Fedde Le Grand y Armin van Buuren, considerado el artista más esperado tras diez años sin presentarse en Valencia.