Ekon, el chimpancé que nació en febrero en el Bioparc de Valencia, está desarrollándose favorablemente y ha tenido un emotivo reencuentro con su padre, según un comunicado del parque. Después de pasar las etapas de cuidado humano y su integración con su madre, hermana y tías, se ha dado un paso vital cuando Moreno, su padre, lo ha abrazado afectuosamente.
Este grupo de chimpancés forma parte de un programa internacional de preservación científica de la subespecie Pan troglodytes verus, actualmente en peligro crítico de extinción. Tanto el Bioparc de Fuengirola como el de Valencia son clave para este programa que intenta conservar una de las especies más amenazadas del mundo, que se encuentra en la categoría de Peligro Crítico en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El proceso de unión familiar se está llevando a cabo en instalaciones interiores equipadas para facilitar estas interacciones, mientras se mantiene el comportamiento natural habitual del grupo. Ekon, cuyo nombre significa “fuerza”, ha comenzado a mostrar conductas típicas de su edad, como vocalizaciones y expresiones de llanto. Asimismo, gracias a estructuras diseñadas para fomentar sus habilidades, ha empezado a utilizar sus dedos para escalar y realizar actividades propias de su especie.
Entre 1990 y 2014, la población silvestre de esta subespecie se redujo aproximadamente un 80%. De no cambiar esta tendencia, podría extinguirse por completo en África hacia 2060. En este contexto, los programas de cría en parques de conservación y zoológicos juegan un papel crucial, y chimpancés como Ekon representan un destello de esperanza para el futuro de su especie, subrayando que aún es posible evitar su extinción.



