Buenos días. Así como hubo un anillo para gobernarlos a todos y sumirlos en la oscuridad, también existe una tarjeta azul destinada exclusivamente a personas con movilidad reducida reconocida. Esta tarjeta es personal e intransferible y solo puede ser utilizada por las personas que acreditan dicha condición para aparcar en plazas reservadas, siempre y cuando vayan dentro del coche.
En mi caso particular, cuido de dos personas con movilidad reducida: mi hijo, que tiene autismo severo, y mi esposo, usuario de silla de ruedas. Aunque disponemos de dos coches y, por tanto, de dos tarjetas, jamás estaciono en plazas reservadas cuando no voy acompañada de ellos, ya que, afortunadamente, mis dos piernas funcionan estupendamente. Incluso si eso significa tener que pagar estacionamiento en la vía o en un parking privado.
Existe un debate constante sobre el abuso de las plazas para personas con movilidad reducida por parte de conductores que las utilizan como zonas de carga y descarga. Este uso inadecuado, muchas veces justificado con la excusa de ser “solo un momento”, puede complicar significativamente el día a día de los que realmente necesitan estas facilidades. Además, es menos frecuente hablar del mal uso que hacen los familiares y allegados de las personas con discapacidad, quienes por comodidad o desconocimiento también tienden a ignorar las normas. Es momento de denunciarlo y reflexionar al respecto.
También es crucial que los ayuntamientos habiliten más plazas de este tipo bajo estándares mínimos de accesibilidad, dado que muchas de ellas resultan inadecuadas para personas en silla de ruedas.
El presidente de COCEMFE, Anxo Quiruga, insiste en la necesidad de implementar sanciones más estrictas y de crear una tarjeta europea con chip.
En otro ámbito, destacan historias inspiradoras como la de Patricia Gómez, cuya dedicación ha llevado a su hijo Dani, un paratleta con autismo severo, a competir en triatlones y escalada, desmintiendo los pronósticos iniciales. También tenemos el caso de Almudena y Pablo, que desde Bruselas encabezan la fundación Cure KARS Laia en busca de una cura para el síndrome KARS1, una enfermedad ultra rara.
De Brasil llega el testimonio de João Carlos Martins, célebre pianista que nunca perdió la esperanza de volver a tocar pese a convivir desde hace más de 60 años con distonía focal del músico. Su determinación ha inspirado a muchos. Asimismo, el espacio cultural La Tullida Gallery en Valencia se erige como un lugar de expresión artística destinado a la inclusión de personas con discapacidad.
Finalmente, es posible votar al pódcast “Capaces de todo”, del grupo Henneo, en los premios iVoox 2025. Este pódcast otorga voz a la discapacidad dentro de la categoría Mente y psicología. También se destaca el enérgico ejemplo de Vanesa Almeida, una alpinista con TEA que ha demostrado que el autismo no es una limitante, al aspirar a coronar un ochomil.
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