Compromís per València ha evaluado los dos años de administración de Vox en el gobierno municipal de Valencia como un período de “retrocesos y desmantelamiento de servicios”, según la portavoz de la coalición en el Ayuntamiento, Papi Robles. Robles ha expresado que esta etapa ha estado marcada por la “institucionalización del odio”, una tendencia que, a su juicio, “ha seducido a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, quien ha adoptado ese marco lamentable”.
Robles señala que la entrada de Vox en el gobierno municipal ha “abierto la puerta a la normalización de la extrema derecha” en la ciudad. Según la portavoz, desde que Catalá decidió seguir el ejemplo del ‘president’ de la Generalitat, Carlos Mazón, y normalizar estas ideas, “se ha institucionalizado el odio, se han revertido políticas de igualdad, ha disminuido la calidad de los servicios públicos, se han ignorado las necesidades de la población y se niega el cambio climático”. En este contexto, Robles afirma que los habitantes de la ciudad se sienten cada vez más desprotegidos.
Para Compromís, el gobierno de PP y Vox ha priorizado “batallas simbólicas y fabricado enemigos imaginarios” para ocultar su falta de eficacia. Han dejado de lado cuestiones de relevancia, como el acceso a la vivienda, la precariedad laboral, los bajos salarios, el deterioro en la limpieza urbana y la reducción de servicios en el transporte público”, ha criticado Robles.
La portavoz ha denunciado que este modelo de ciudad “expulsa a los residentes y encarece la vida”, refiriéndose a la “permisividad con los apartamentos turísticos en barrios populares, la banalización del odio y la destrucción del comercio local”. Según Robles, Valencia se está convirtiendo en “un parque temático”, mientras muchas familias enfrentan dificultades para pagar el alquiler. Criticó también “la pérdida de espacios y programas vitales para la igualdad y la convivencia”, mencionando la eliminación de menciones al cambio climático en los estatutos de Valencia Sostenible y el retiro de programas contra la violencia machista.
Además, Compromís acusa la “falta de acción de los concejales de Vox”, indicando que dos de ellos no tienen competencias efectivas y cobran sin gestionar. Robles también enfatizó “la dependencia de Catalá de un socio incómodo, pero esencial para mantener el poder”. Calificó esta situación como “la verdadera ‘paguita’ y ‘chiringuito'”.
La portavoz afirmó que “el PP se ha arrodillado ante las ideas de Vox, y esa sumisión tiene consecuencias sobre la vida de la gente”. Ante este panorama, Compromís aboga por una oposición “firme, seria y propositiva”. Robles considera que “Valencia debe ser una ciudad libre de extrema derecha, donde la convivencia mejore y no aumente el miedo”.
Según Robles, “la verdadera seguridad se encuentra en una sanidad que funcione, un transporte público eficiente, espacios públicos cuidados, vivienda asequible y barrios vivos”. Destacó que “la extrema derecha siempre tendrá en Compromís un adversario”. “Continuaremos luchando por la esperanza: regresaremos y afrontaremos a quienes hacen retroceder a Valencia”, concluyó.