21 de octubre de 2025
4 mins read

Víctimas de la DANA exigen apoyo en nueva manifestación

Víctimas de la DANA exigen apoyo en nueva manifestación

La duodécima protesta en Valencia pone el foco sobre el abandono institucional

Vecinos y afectados por el DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) volvieron a tomar las calles de Valencia para reclamar soluciones urgentes ante lo que denuncian como una falta sistemática de apoyo social e institucional. Esta es ya la duodécima manifestación convocada por los damnificados desde que ocurrieron las graves inundaciones que asolaron las comarcas del sur de la Comunidad Valenciana.

Con pancartas, consignas y una enérgica participación ciudadana, los manifestantes revivieron el clamor de los territorios más afectados —la Vega Baja, la Ribera Baja y l’Horta Sud—, exigiendo al president de la Generalitat, Carlos Mazón, que cumpla sus promesas de ayuda y reconstrucción.

Un grito de justicia desde las zonas devastadas por la DANA

El ambiente en la manifestación estuvo cargado de emociones. Familias con pérdidas materiales, agricultores que aún luchan por reactivar sus explotaciones, comerciantes y vecinos afectados coincidieron en un punto común: la sensación de olvido.

Los daños que dejó la DANA, especialmente el episodio de 2019, siguen siendo visibles. En muchas zonas, la reconstrucción avanza con extrema lentitud, y otros núcleos afectados acusan un abandono prácticamente total.

  • Canales de desagüe sin limpiar ni reforzar
  • Viviendas aún inhabitables
  • Carreteras secundarias deterioradas
  • Falta de ayudas directas a sectores agrícolas

Las pancartas incluían mensajes como “Mazón, no nos olvides”, “Queremos justicia climática” y “12 manifestaciones, ninguna solución”. El objetivo de los organizadores: llamar la atención de las instituciones públicas sobre la urgencia de cumplir con los compromisos adquiridos respecto a la recuperación post-DANA.

¿Qué es la DANA y por qué ha provocado tanta devastación?

La DANA es un fenómeno atmosférico que, durante los últimos años, ha irrumpido con fuerza en el levante español. Se caracteriza por una fuerte inestabilidad en niveles altos de la atmósfera, provocando lluvias torrenciales, vientos huracanados y graves inundaciones.

El episodio más destructivo en la Comunidad Valenciana ocurrió en septiembre de 2019, cuando comunidades enteras quedaron incomunicadas y anegadas. Desde entonces, diversas zonas han sido golpeadas de nuevo por fenómenos similares, poniendo en evidencia la vulnerabilidad del territorio y la urgencia de medidas estructurales.

Las consecuencias humanas y económicas

  • Más de 5.000 familias afectadas directamente
  • Daños valorados en más de 200 millones de euros
  • Desplome del 60% en las cosechas agrícolas
  • Desbordamiento de cauces como el Segura y el Júcar

Esta combinación de catástrofe natural y deficiencia en infraestructuras hidráulicas convirtió a la DANA en uno de los episodios más dramáticos de los últimos tiempos para la Comunidad Valenciana.

Críticas al gobierno de Mazón por la falta de respuestas

En la manifestación se pudo escuchar con fuerza un mensaje claro: la Generalitat ha fallado a los más perjudicados. Aunque Carlos Mazón prometió, tras asumir el cargo, que las zonas damnificadas serían una prioridad, los afectados denuncian que en la práctica no se ha concretado ningún plan sólido, ni desde la Generalitat ni desde el Consell.

Los manifestantes señalan que, desde el cambio de gobierno, se han paralizado o ralentizado muchos de los expedientes de ayudas sociales y de reconstrucción. La sensación de descoordinación administrativa es recurrente en los discursos de plataformas vecinales y alcaldías afectadas.

Reivindicaciones principales de los afectados

  • Puesta en marcha de un plan integral de prevención de riesgos
  • Entrega de ayudas económicas sin más demoras
  • Restauración de infraestructuras básicas en zonas rurales y semiurbanas
  • Acompañamiento psicológico y social para familias desplazadas

Además, los manifestantes piden transparencia en la gestión de fondos europeos destinados a catástrofes climáticas, y que la sociedad civil tenga voz en la planificación de obras y proyectos de drenaje e infraestructuras hidráulicas.

Un movimiento que no se detiene

La movilización ciudadana en torno a la recuperación por la DANA no es un hecho puntual. Se viene gestando desde hace más de cuatro años y continúa con espíritu combativo. Cada manifestación amplía las redes de apoyo entre vecinos, asociaciones y plataformas ambientales.

Bajo el lema “Sin respuesta no hay paz”, los organizadores anunciaron su intención de seguir con las protestas hasta obtener soluciones reales. Además, ya se está planificando una macroprotesta para el próximo otoño, donde esperan reunir a miles de asistentes de toda la región.

El papel de los ayuntamientos y Diputaciones

El descontento no solo está dirigido al gobierno autonómico. Varios portavoces vecinales también han cargado contra los ayuntamientos y las diputaciones provinciales por su falta de actuación directa y por lo que consideran una total desconexión del mundo rural.

En municipios que dependen del turismo o la agricultura, cada lluviosa intensiva supone un freno al desarrollo. Esta precariedad estructural es agravada por la ausencia de planes de acción rápida desde los gobiernos locales.

Propuestas desde el ámbito municipal

  • Revisión de cauces fluviales y acequias comunitarias
  • Creación de albergues públicos ante nuevas emergencias
  • Oficinas de atención al afectado con personal especializado

Algunos alcaldes han pedido una mayor implicación y recursos, alegando que las ayudas están centralizadas en Valencia y que los pueblos pequeños no tienen músculo financiero para encarar las necesarias obras de mitigación.

El cambio climático como origen estructural del problema

No se puede entender la tragedia de la DANA sin situarla dentro del contexto de cambio climático. Las lluvias convectivas, cada vez más intensas y frecuentes en el área mediterránea, son una de las consecuencias más palpables del calentamiento global.

Expertos en meteorología regional coinciden: lo que antes era una excepcionalidad ahora es una tendencia creciente, y eso exige que las administraciones se preparen adecuadamente.

Medidas preventivas necesarias

  • Planificación urbana adaptada a riesgos climáticos
  • Reforestación de cuencas para reducir escorrentías
  • Sistemas de alerta temprana en núcleos vulnerables

Las entidades vecinales reclaman que el tema deje de tratarse como una emergencia puntual y se incorpore una visión estructural y de largo alcance para evitar que la historia se repita.

Conclusión: una llamada a la responsabilidad y a la acción

La duodécima manifestación de los damnificados por la DANA en Valencia ha sido mucho más que una protesta: ha sido una llamada colectiva a la responsabilidad política y a la empatía social. Las voces de cientos de afectados exigen no solo palabras, sino hechos concretos que restauren sus vidas y les permitan afrontar el futuro con resiliencia.

Mientras tanto, sectores muy diversos —desde ONGs hasta plataformas urbanas y rurales— se han unido a sus reclamos en una ola de solidaridad que comienza a tomar forma de movimiento ciudadano organizado. La emergencia climática no es cuestión de futuro: ya está aquí, y las políticas públicas deben estar a la altura del desafío.

Previous Story

València aprueba Zona de Bajas Emisiones desde 2028

Next Story

Valencia Implementará una Zona de Bajas Emisiones con Moratoria para Residentes hasta 2028

Latest from Blog

La mejor tarifa de fibra y móvil de 2021

El mercado de las operadoras de telefonía en España es muy amplio, y por ello, escoger las mejores tarifas de fibra y móvil puede ser complicado. En concreto, en nuestro país existen
Go toTop