Un estudio realizado por un equipo de investigadores del proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente), con la colaboración de entidades como la Universitat de Valencia y la Fundación Fisabio de la Generalitat Valenciana, ha examinado el impacto de tener mascotas en los primeros años de vida sobre el bienestar emocional y conductual de los niños. El análisis, que recopiló datos de 1893 familias de Valencia, Sabadell, Asturias y Gipuzkoa, indica que tanto el tipo de animal como el periodo de convivencia podrían tener efectos distintos en el desarrollo emocional de los menores.
“Presencia de mascotas en la infancia mejora el desarrollo emocional de los niños”