Alicante, 22 de noviembre
Antonio Maíllo, coordinador de Izquierda Unida, ha llamado a los jóvenes y a quienes comparten su visión de transformación y justicia social a enfrentarse a los “golpes de Estado institucionales”. Esto, en referencia a la condena de inhabilitación de dos años para el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por revelación de secretos relacionada con un caso de fraude fiscal que involucra a Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.
Durante su intervención en la VI Escuela Federal de Jóvenes de IU en Alicante, Maíllo afirmó que “es un golpe de Estado que ya no se ejecuta con pistolas en el Congreso ni con tanques en la ciudad de Valencia, sino en clave institucional, donde se impone quién manda y se neutraliza la voluntad popular mediante los poderes profundos del Estado”.
Maíllo, quien también es el futuro candidato de una coalición de izquierdas en las elecciones andaluzas, argumentó que este caso evidencia un “autoritarismo que busca desmantelar las conquistas sociales derivadas del movimiento obrero”. Añadió que estamos ante un nuevo modelo social y de Estado, lo cual se refleja en un discurso social que, según él, pretende hacer creer que la extrema derecha y el autoritarismo siguen un rumbo irreversible.
El dirigente de IU enfatizó que es un “relato falso que beneficia a los reaccionarios”. Invocó a los jóvenes a luchar desde su protagonismo, inspirado por las reacciones en manifestaciones masivas, huelgas estudiantiles, la solidaridad con Palestina, las movilizaciones tras el aniversario de la dana, y el escándalo de los cribados de cáncer de mama en Andalucía. Estos eventos, según él, demuestran el papel protagonista de la juventud frente a quienes buscan dominar el discurso social.
“No van a llegar si nos organizamos bien”, aseguró Maíllo. Propone que desde Izquierda Unida no se acepta como irreversible la llegada del fascismo y el autoritarismo en España. Expresó que percibe un cambio en el estado de ánimo de la población, pasando del shock y la resignación a una lucha por el espacio público. Destacó la importancia de la organización y la construcción de una hegemonía y tejido social para alcanzar los objetivos propuestos.