Una multitudinaria manifestación tuvo lugar este domingo en Valencia, donde los participantes exigieron la “ruptura total” de las relaciones con Israel, el embargo total y retroactivo de armas, y el fin del genocidio en Gaza. La convocatoria incluyó la petición de aplicar sanciones internacionales al régimen israelí, considerado de apartheid.
El evento se organizó de manera simultánea en diversos municipios de la Comunidad Valenciana, coincidiendo con el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Esta iniciativa estatal fue coordinada por la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), y se extendió a ciudades como Alicante, Alcoi, Castelló, Gandia y Torrevieja con la coordinación de BDS País Valencià y otros colectivos.
En Valencia, la marcha comenzó a las 12 del mediodía desde la plaza del Ayuntamiento, avanzando por el centro de la ciudad bajo banderas palestinas y tras una pancarta que proclamaba “Israel Genocida- España Patrocina- Boicot Israel- Palestina Libre”. Al llegar a la plaza de la Reina, se leyó un manifiesto en el que se exigía el fin de la complicidad y el silencio cómplice ante el conflicto.
Las demandas de los manifestantes incluyeron el cese de las acciones militares en Gaza, la retirada israelí, la llegada de ayuda humanitaria, y el enjuiciamiento de los responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad. Asimismo, solicitaron la liberación de los prisioneros palestinos y el derecho al retorno de los refugiados palestinos.
También reclamaron un embargo completo y retroactivo de armas a Israel, abarcando todos los aspectos de colaboración militar o de seguridad, y pidieron modificaciones legislativas para asegurar un embargo efectivo. Exigieron el cese de las relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel, el establecimiento de sanciones internacionales contra su régimen, y apoyo a las actuaciones judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
Finalmente, los manifestantes demandaron la derogación de la ley Mordaza y el fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.