La exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, envió un mensaje de WhatsApp a José Manuel Cuenca, jefe de gabinete del expresidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, el día del temporal a las 16:28 horas, informándole de un fallecimiento en Utiel (Valencia). Esta comunicación forma parte de los mensajes que Pradas entregó a la jueza encargada de investigar la gestión del temporal que provocó 230 muertes y significativos daños materiales. En esta causa están siendo investigados tanto Pradas como su exnúmero dos, Emilio Argüeso.
Pradas mencionó por primera vez estos mensajes en una entrevista para ‘Salvados’, lo que llevó a la jueza a solicitarla para añadirlos al proceso judicial, a lo cual ella accedió. Los mensajes incluyen conversaciones entre Pradas, Mazón y Cuenca.
Durante el temporal, Pradas y Cuenca intercambiaron varios mensajes alertando sobre la situación en Utiel. A las 14:25 horas, Pradas advirtió: “La cosa se complica”, y a las 16:28 horas informó sobre un fallecido. Quince minutos después, Cuenca, sin mencionar el fallecimiento, le reenvió un mensaje de Mazón sugiriendo una reunión a las 19:00 horas en el 112, a lo que Pradas respondió “perfecte –perfecto–“.
La comunicación continuó con Cuenca pidiendo que no se confinara a la población alrededor de las 20:00 horas: “Salo. De confinar nada por favor. Calma”. Pradas le respondió: “Está la cosa muy muy mal”, y Cuenca replicó: “Ya, mujer”. Pradas añadió: “Desbordamientos por toda la provincia”.
Cuenca insistió en que confinar una provincia era exagerado y sugirió restricciones más localizadas. Pradas le explicó la dificultad de dejar zonas fuera de las medidas debido a la afectación en las comunicaciones y los desbordamientos, sugiriendo confinamientos en áreas afectadas. Cuenca respondió que para una medida de tal magnitud hacía falta un estado de alarma, competencia de la delegada del gobierno, e insistió en mantener la calma.
A las 20:15 horas, después de haber enviado el aviso de Es-Alert a la población, Pradas señaló que el confinamiento puede decretarse por ley de emergencias. Cuenca la desalentó: “Llévate açó del cap per favor –quítate eso de la cabeza–. Tranquila, ché”.