La Guardia Civil ha intervenido 32 piezas de marfil en Valencia, en el marco de una operación contra el tráfico ilegal de especies protegidas y el contrabando. Este hallazgo podría representar un daño económico a la fauna estimado en 3,6 millones de euros, según ha informado el Instituto Armado.
La operación se inició en octubre tras la detección, a través de fuentes en Internet, de la venta de diversas piezas de marfil tallado, presuntamente provenientes de elefantes. Estos animales están incluidos en el Anexo I del convenio CITES, el cual protege a las especies en mayor peligro de extinción.
Las pesquisas permitieron descubrir que las piezas se comercializaban sin los certificados CITES necesarios para su legal tenencia y transacción, práctica que infringe las normativas de protección y preservación de especies en extinción.
El 18 de noviembre de 2025, los agentes efectuaron un registro en una vivienda de Valencia, donde se incautaron las 32 piezas de marfil tallado, que representan figuras y escenas orientales. La investigación ha llevado a identificar a una mujer española de 71 años como presunta responsable de delitos contra la fauna y de contrabando.
Las piezas confiscadas han sido enviadas a la UT-UCOMA (Unidad Técnica de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente de la Guardia Civil) para su evaluación económica y comercial. En un análisis preliminar, se calcula que el impacto sobre la fauna podría ascender a 3.600.000 euros.
La investigación ha estado a cargo de los agentes del Seprona de Valencia, y las diligencias se han remitido al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 11 de Valencia.