La mujer detenida por intentar acabar con la vida de su marido, acusado de múltiples agresiones sexuales a menores en Llíria, ha quedado en libertad provisional tras pasar a disposición judicial. La Fiscalía no solicitó prisión preventiva al considerar que existió un desistimiento voluntario, ya que fue ella misma quien avisó a los servicios de emergencia al percatarse del grave estado de salud del hombre.
La investigada, de 46 años, está siendo procesada por un presunto delito de tentativa de homicidio. La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Llíria ha acordado como medidas cautelares una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con el marido, así como la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del territorio nacional.
Confesión inicial y silencio ante la jueza
La mujer llamó el martes al cuartel de la Guardia Civil para entregarse y reconoció haber intentado matar a su pareja suministrándole pastillas trituradas en el desayuno. Sin embargo, ante la jueza optó por no declarar, siguiendo el consejo de su defensa.
Según las diligencias, habría mezclado en la comida un medicamento que ella misma tiene prescrito para tratar la fibromialgia. Posteriormente, el hombre tomó además su medicación habitual, lo que habría provocado vómitos y un fuerte deterioro físico a lo largo del día. Finalmente, de madrugada, fue ella quien alertó a los servicios sanitarios al comprobar la gravedad de la situación.
El hombre, de 71 años, permanece hospitalizado fuera de peligro.
Evaluación médica y contexto del caso
Antes de decidir las medidas cautelares, una forense evaluó el estado físico y psicológico de la detenida, que padece diversas patologías. También ha influido en la decisión judicial el hecho de que el propio afectado no haya presentado denuncia y que los informes médicos no hayan determinado con claridad la sustancia concreta que habría provocado la intoxicación.
Investigación paralela por agresiones sexuales
El hombre continúa investigado por varios delitos de agresión sexual a menores, hechos que se remontarían durante décadas y que salieron a la luz cuando él mismo se entregó en mayo de 2024. La causa sigue abierta en otro juzgado de Llíria.
La ahora detenida también figura como investigada en esa causa, al considerarse que pudo tener conocimiento de algunos de los hechos sin haberlos denunciado.
El procedimiento judicial continúa abierto y será la instrucción la que determine la calificación definitiva de los hechos y las posibles responsabilidades penales.