Tras recorrer medio mundo, desde China hasta Nueva Zelanda, Alejandro se dio cuenta de una paradoja: conocía las antípodas pero no su propia tierra. Este trabajador de un supermercado de Valencia se ha embarcado en una misión titánica que le llevará dos décadas: visitar cada rincón, por pequeño que sea, de la geografía española.
La hoja de ruta: 20 años y mucha carretera
El proyecto nació al descubrir que España cuenta con 8.132 municipios. Con una rutina laboral que solo le permite viajar los domingos y algunos sábados, Alejandro ha hecho sus propios cálculos matemáticos:
- Ritmo de viaje: Entre 6 y 8 municipios por semana.
- Estado actual: Ya ha tachado 198 localidades de su lista desde mayo del año pasado.
- Logística: Durante la semana planifica rutas óptimas; los fines de semana se sube al coche con su pareja, quien ejerce de cámara para sus redes sociales (TikTok, Instagram y YouTube).
Del anonimato a la “España Vaciada”
Aunque la mayoría de sus visitas se centran por ahora en la Comunitat Valenciana por proximidad, Alejandro ya ha empezado a descubrir joyas ocultas en el interior de la península:
“Estuve en Gúdar, un pueblo de Teruel con solo 136 habitantes. No lo había escuchado en la vida y me sorprendió; sus casas de piedra y su mirador son espectaculares”, afirma el viajero.
Su objetivo no es solo turístico, sino social: dar visibilidad al mundo rural y fomentar que los españoles valoren el patrimonio que tienen “a la vuelta de la esquina”.
El desafío económico: En busca de patrocinio
Recorrer España de punta a punta no es barato. Entre el precio de la gasolina y el desgaste del vehículo, Alejandro reconoce que el esfuerzo económico es grande. Por ello, espera que el crecimiento de su comunidad en redes atraiga a patrocinadores que le permitan acelerar el proyecto y costear los viajes a zonas más alejadas como Galicia o Extremadura durante sus vacaciones.