Las asociaciones y colectivos LGTBIQ+ han aprovechado la celebración del Día Internacional contra la LGTBIfobia para alertar sobre el incremento de agresiones y delitos de odio, especialmente contra las personas trans.
Según los datos expuestos este sábado por activistas y entidades sociales, más de la mitad del colectivo asegura haber sufrido algún tipo de agresión durante el último año, una cifra que refleja la preocupación creciente por el clima de tensión y rechazo que denuncian desde diferentes organizaciones.
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Más del 54% afirma haber sufrido agresiones
El coordinador general de Lambda, Airto Granell, ha explicado que un 54% de las personas encuestadas dentro del colectivo LGTBIQ+ asegura haber sufrido algún tipo de agresión en el último año.
Las agresiones no son únicamente físicas. Según denuncian los activistas, la violencia verbal, los insultos, el acoso o la discriminación laboral continúan siendo algunas de las situaciones más frecuentes y, en muchos casos, las más difíciles de denunciar.
Granell también ha advertido de un aumento de episodios discriminatorios en espacios laborales, donde muchas personas todavía sienten miedo a mostrar libremente su identidad o expresión de género.
El rechazo también llega desde el entorno familiar
Uno de los aspectos más duros denunciados por los colectivos es que la discriminación no solo aparece en la calle o en redes sociales, sino también dentro del propio entorno familiar.
Airto Granell relató públicamente que descubrió tras la muerte de su padre que había sido desheredado por ser una persona trans, un testimonio que, según las asociaciones, refleja situaciones de rechazo todavía muy presentes en parte de la sociedad.
El activista trans no binario Dylan Luján también alertó de cómo muchas conductas discriminatorias se han terminado normalizando:
“Es algo que normalizamos, aunque no debería ser normal”.
Redes sociales y discursos de odio
Las entidades señalan además que el aumento de discursos de odio en redes sociales está contribuyendo a alimentar el clima de agresividad contra el colectivo LGTBIQ+.
Según denuncian, la difusión constante de mensajes discriminatorios provoca un efecto de legitimación de ciertos comportamientos violentos y genera un entorno de mayor inseguridad para muchas personas.
Por ello, reclaman:
- Más formación en instituciones y cuerpos profesionales
- Mayor protección legal frente a delitos de odio
- Mejor atención a las víctimas
- Campañas de sensibilización social
- Aplicación efectiva de las leyes existentes
Miedo a denunciar y revictimización
Otro de los grandes problemas que denuncian las asociaciones es el miedo de muchas víctimas a denunciar por temor a sufrir revictimización o no ser comprendidas durante el proceso.
Desde Lambda insisten en que todavía queda mucho trabajo para garantizar que las personas LGTBIQ+ puedan vivir con normalidad y seguridad tanto en espacios públicos como privados.
El Día Internacional contra la LGTBIfobia vuelve así a convertirse en una jornada de reivindicación, denuncia y visibilización frente a unas cifras que preocupan especialmente al colectivo y a las organizaciones de defensa de los derechos humanos.