Un equipo de investigadores del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón ha desarrollado unas membranas ultrafinas capaces de capturar dióxido de carbono directamente de la atmósfera, un avance científico que podría convertirse en una herramienta clave en la lucha contra el cambio climático.
La investigación, publicada en la revista científica Advanced Materials, supone la primera aplicación de membranas basadas en materiales MOF para sistemas de captura directa de carbono del aire, conocidos internacionalmente como tecnologías DAC (Direct Air Capture).
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Una tecnología capaz de extraer CO₂ de cualquier punto de la atmósfera
A diferencia de otros sistemas de captura de carbono utilizados hasta ahora, esta nueva tecnología no necesita instalarse junto a grandes focos industriales contaminantes.
Las nuevas membranas pueden extraer CO₂ directamente del aire ambiental, incluso cuando las concentraciones son extremadamente bajas.
Actualmente, el dióxido de carbono representa aproximadamente solo el 0,04% de la atmósfera terrestre, lo que convierte su captura en un desafío tecnológico complejo.
Sin embargo, los investigadores aseguran haber conseguido separar el CO₂ del resto de componentes del aire con gran precisión gracias a una estructura nanométrica especialmente diseñada.
El papel de los materiales MOF
La tecnología se basa en los llamados materiales MOF, unas estructuras metal-orgánicas porosas consideradas uno de los grandes avances recientes de la química moderna.
Estos materiales saltaron a la primera línea científica en 2025, cuando sus principales desarrolladores:
- Omar Yaghi
- Susumu Kitagawa
- Richard Robson
recibieron el Premio Nobel de Química por sus investigaciones sobre estas estructuras.
Los MOF destacan por su enorme superficie interna y su capacidad para atrapar moléculas concretas como si fueran “esponjas moleculares”.
Una membrana modificada para mejorar la captura
El equipo aragonés ha utilizado una estructura conocida como ZIF-8, modificada mediante una técnica desarrollada en el propio instituto llamada “intercambio secuencial de ligandos”.
Esta adaptación permite:
- Mejorar la captura de moléculas de CO₂
- Incrementar la eficiencia de separación
- Optimizar la estabilidad de la membrana
- Reducir el consumo energético del proceso
Los científicos destacan que el sistema mantiene una elevada precisión incluso en condiciones similares al aire real.
Una posible revolución para la captura de carbono
Uno de los aspectos más importantes del descubrimiento es su flexibilidad.
Las futuras plantas DAC podrían instalarse en lugares donde la energía renovable sea abundante y barata, como zonas con:
- Energía solar
- Energía eólica
- Energía geotérmica
Esto permitiría reducir considerablemente el coste energético y ambiental de la captura de carbono.
Una herramienta contra el calentamiento global
La captura directa de CO₂ del aire se considera una de las tecnologías con más potencial para ayudar a frenar el calentamiento global en las próximas décadas.
Muchos expertos creen que, además de reducir emisiones, será necesario retirar parte del carbono ya acumulado en la atmósfera para cumplir los objetivos climáticos internacionales.
Aunque todavía queda camino para su aplicación industrial masiva, el avance logrado por el equipo aragonés abre una nueva vía científica para desarrollar sistemas más eficientes, sostenibles y económicamente viables en la lucha contra el cambio climático.