Las organizaciones agrarias alertan del aumento de envíos procedentes de Sudáfrica con mancha negra y falsa polilla y exigen controles más estrictos en las fronteras europeas.
El sector citrícola valenciano vuelve a encender las alarmas por el incremento de interceptaciones de cargamentos contaminados con plagas procedentes de terceros países y denuncia la falta de contundencia de la Unión Europea para proteger la producción comunitaria.
La Unió Llauradora y AVA-Asaja han reclamado a Bruselas un endurecimiento inmediato de los controles fitosanitarios después de detectarse nuevos envíos de cítricos sudafricanos afectados por enfermedades tan peligrosas como la mancha negra y la falsa polilla, dos amenazas capaces de provocar graves daños económicos si llegan a establecerse en los campos europeos.
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Sudáfrica lidera las detecciones de plagas
Las organizaciones agrarias recuerdan que Sudáfrica apenas ha comenzado su campaña de exportación hacia Europa y ya acumula numerosas interceptaciones en los puertos comunitarios.
Durante el pasado mes de junio se detectaron quince cargamentos afectados por estas plagas, una cifra que supone un incremento del 66% respecto al mismo periodo del año anterior y que sitúa nuevamente al país africano a la cabeza de las alertas fitosanitarias.
El temor del sector es que estas detecciones solo representen una pequeña parte del problema real, ya que las inspecciones afectan únicamente a una parte reducida de todas las mercancías que llegan a territorio europeo.
El precedente del cotonet y los trips
Los agricultores valencianos recuerdan que situaciones similares ya se produjeron en el pasado con plagas como el cotonet de Sudáfrica o diferentes especies de trips, que terminaron instalándose en los cultivos mediterráneos y provocando importantes pérdidas económicas y un incremento de los costes de producción.
Por ello, consideran que la prevención es la única herramienta realmente eficaz para evitar que nuevas enfermedades se extiendan por las explotaciones citrícolas.
Críticas a los controles en los puertos europeos
Las organizaciones agrarias denuncian además que algunos grandes puertos del norte de Europa concentran buena parte de las importaciones y aplican controles insuficientes debido a que sus territorios no se verían afectados directamente por estas enfermedades al no contar con producción citrícola significativa.
Esta situación provoca, según el sector, una falta de sensibilidad hacia un problema que afecta especialmente a regiones productoras como la Comunitat Valenciana, Andalucía, Murcia o Italia.
El sector reclama aplicar el principio de precaución
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, considera que la situación resulta especialmente preocupante porque el volumen principal de exportaciones sudafricanas todavía no ha llegado a Europa.
Por su parte, La Unió Llauradora insiste en la necesidad de reforzar las inspecciones en frontera, aumentar el número de muestras analizadas y aplicar medidas temporales de restricción cuando exista un riesgo elevado para la sanidad vegetal europea.
Las organizaciones agrarias recuerdan además que los productores comunitarios deben cumplir estrictas exigencias medioambientales y fitosanitarias, por lo que consideran injusto permitir la entrada de productos procedentes de terceros países con estándares diferentes.
Una amenaza para uno de los sectores clave de la Comunitat Valenciana
La citricultura continúa siendo uno de los pilares del sector agrario valenciano y miles de explotaciones dependen directamente de la estabilidad sanitaria de los cultivos.
Por ello, agricultores y cooperativas reclaman a las instituciones europeas una política más firme en materia de control fitosanitario para evitar que nuevas plagas comprometan la rentabilidad y el futuro de uno de los principales motores económicos del campo valenciano.