La final del Mundial 2026 dejó una imagen que dio la vuelta al mundo: Lionel Messi abandonando el terreno de juego entre lágrimas tras la derrota de Argentina frente a España. El combinado español conquistó su segundo título mundial con un triunfo por 1-0, en un encuentro en el que las estadísticas reflejan un dominio casi absoluto de la selección dirigida por Luis de la Fuente.
Más allá del marcador, los números muestran una superioridad clara de España en todas las facetas del juego, dejando sin respuesta a una Argentina que apenas pudo generar peligro.




Índice de contenidos
Las estadísticas que explican la final
| Estadística | España | Argentina |
|---|---|---|
| Resultado | 1 | 0 |
| Ocasiones de gol | 20 | 2 |
| Disparos a puerta | 12 | 0 |
| Goles esperados (xG) | 1,72 | 0,09 |
| Córners | 9 | 4 |
| Pases totales | 858 | 456 |
| Pases completados | 774 | 357 |
| Tiempo medio de recuperación del balón | 10 segundos | 13 segundos |
Argentina no encontró el camino
La estadística más llamativa del encuentro fue la falta de peligro del conjunto argentino.
España permitió únicamente dos ocasiones de gol durante toda la final y no concedió ningún disparo entre los tres palos, una muestra de la solidez defensiva del campeón.
El dato de los goles esperados (0,09 xG) confirma la enorme dificultad que tuvo Argentina para acercarse con peligro al área rival.
España dominó de principio a fin
La selección española fue superior tanto con balón como sin él.
Los 858 pases, los 774 completados y la rápida recuperación de la posesión evidencian el control absoluto del partido por parte del combinado español, que impuso su ritmo durante los 90 minutos.
Además, generó 20 ocasiones de gol, lanzó 12 disparos a puerta y dispuso de 9 saques de esquina, cifras que reflejan una constante presencia en el área argentina.
El final de una noche amarga para Messi
Tras el pitido final, las cámaras captaron la decepción de Lionel Messi, cuya imagen emocionado y entre lágrimas se convirtió en una de las escenas más comentadas del desenlace del campeonato.
Mientras España celebraba la conquista de su segundo Mundial, Argentina veía escapar el título en una final en la que apenas pudo discutir la superioridad de su rival.
Las estadísticas explican por qué el marcador terminó siendo de solo un gol de diferencia: aunque el resultado fue ajustado, el desarrollo del encuentro mostró un claro dominio español que acabó reflejándose en el título… y en la imagen de un Messi llorando al final de la final.