La comunidad empresarial china está protagonizando una profunda transformación en Valencia y el conjunto de la Comunitat Valenciana. Tras décadas vinculada principalmente a bazares, comercios y bares, cada vez son más los empresarios que apuestan por sectores como la tecnología, las energías renovables, la movilidad eléctrica, el comercio electrónico o la inversión inmobiliaria.
Según datos del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE), en la Comunitat existen entre 7.500 y 8.500 trabajadores autónomos de origen chino, la mayoría de ellos al frente de su propio negocio.
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Del pequeño comercio a nuevos sectores estratégicos
Los primeros empresarios chinos que llegaron a la Comunitat procedían, en su mayoría, de la región de Zhejiang y comenzaron su actividad en pequeños comercios y establecimientos de hostelería.
El abogado especializado en el mercado chino Francisco Martínez Boluda, socio de Uría Menéndez en Valencia, explica que estos negocios requerían una inversión inicial más reducida y permitían emprender con mayor facilidad.
Con el paso de los años, esa primera generación ha consolidado una importante red empresarial que ahora se está diversificando hacia actividades de mayor valor añadido.
Más de 2.000 empresas en Manises
La presencia empresarial china es especialmente destacada en las provincias de Valencia y Alicante.
Uno de los principales focos se encuentra en el polígono industrial de Manises, donde se concentran más de 2.000 empresas de origen chino dedicadas principalmente al comercio mayorista y minorista, la alimentación y el transporte.
En la ciudad de Valencia, el entorno de la Estación del Norte se ha consolidado además como uno de los principales puntos de actividad de esta comunidad, con restaurantes, supermercados, peluquerías, centros de estética y otros negocios especializados.
Tecnología, renovables e internacionalización
Desde IVACE destacan que el cambio más significativo de los últimos años es la apuesta por sectores ligados a la innovación.
Entre las nuevas actividades destacan:
- Comercio electrónico.
- Energías renovables.
- Movilidad eléctrica.
- Tecnología.
- Servicios empresariales.
- Inversión inmobiliaria.
- Internacionalización de empresas españolas hacia China.
El organismo considera que esta comunidad empresarial constituye un importante puente económico y cultural entre ambos mercados y un activo estratégico para atraer nuevas inversiones a la Comunitat Valenciana.
Nuevas inversiones y perfiles cualificados
La llegada de grandes proyectos industriales vinculados a empresas chinas también favorecerá la incorporación de profesionales altamente cualificados.
A ello se suma la puesta en marcha de iniciativas académicas como el programa que la Universitat Politècnica de Valencia (UPV) desarrollará en Hangzhou a partir del próximo curso, una colaboración que busca estrechar aún más los vínculos entre ambas regiones.
Un papel creciente en la economía valenciana
Aunque en comunidades como Madrid los ciudadanos chinos lideran las compras de vivienda entre los extranjeros, en la Comunitat Valenciana su peso inmobiliario todavía es menor.
Sin embargo, el crecimiento de su tejido empresarial y la diversificación de sus inversiones apuntan a una presencia cada vez más relevante en la economía valenciana, con un protagonismo creciente en sectores industriales y tecnológicos que va mucho más allá del comercio tradicional que durante años caracterizó a esta comunidad.