El entrenador del Villarreal CF reconoce que su equipo no comenzó con la intensidad necesaria ante el Racing de Santander, aunque pone en valor la respuesta para levantar un 2-0. El técnico señala la salida de balón y la presión entre los aspectos a mejorar tras el estreno liguero.
Iñigo Pérez salió del estreno del Villarreal CF en LaLiga 2026-27 con sensaciones contrapuestas. El empate 2-2 ante el Racing de Santander dejó al técnico satisfecho por la capacidad de reacción de sus jugadores, pero también varios aspectos que considera necesario corregir.
El conjunto amarillo se encontró con un 2-0 en contra durante la primera mitad en El Sardinero, pero consiguió responder antes del descanso mediante los goles de Pape Gueye y Nicolas Pepe.
Para Pérez, una de las claves estuvo en la forma en la que el Villarreal afrontó los primeros minutos del encuentro.
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Iñigo Pérez: «No entramos en la frecuencia emocional»
El entrenador había advertido antes del partido de que el Racing podía salir especialmente impulsado por el ambiente de El Sardinero y por todo lo que rodeaba su regreso a Primera División.
El Villarreal, sin embargo, no consiguió igualar inicialmente esa intensidad.
Pérez explicó que su equipo no supo entrar en la misma «frecuencia emocional» que el rival, una circunstancia que permitió al Racing tomar ventaja y situarse 2-0.
La reacción posterior es precisamente uno de los aspectos que más valora el entrenador. Los amarillos no se descompusieron y consiguieron devolver la igualdad al marcador antes del descanso.
Pape Gueye y Nicolas Pepe cambian el partido
El Villarreal atravesaba su momento más delicado cuando apareció Pape Gueye para reducir diferencias con un disparo desde fuera del área.
Apenas un minuto después, Nicolas Pepe consiguió el 2-2 y completó una reacción que permitió al Submarino afrontar la segunda mitad desde una situación completamente diferente.
Para Iñigo Pérez, esa capacidad para mantenerse dentro del encuentro después de encajar dos goles representa uno de los principales aspectos positivos que deja la primera jornada.
Iñigo Pérez respalda a Foyth y mantiene su apuesta
El entrenador también analizó algunos de los errores que condicionaron el encuentro.
Sobre la acción previa al segundo gol del Racing, Pérez respaldó a Juan Foyth y defendió que determinadas decisiones forman parte de la propuesta futbolística que pretende implantar en el Villarreal.
El técnico no quiere que los errores puntuales provoquen que sus futbolistas abandonen los principios trabajados durante la pretemporada.
La intención pasa por mantener una identidad reconocible, asumir determinados riesgos y perfeccionar la ejecución conforme avance la temporada.
Confianza en Luiz Júnior
Otro de los nombres propios del encuentro fue Luiz Júnior, elegido por Iñigo Pérez para ocupar la portería en el estreno liguero.
El entrenador reconoció que el guardameta brasileño combinó intervenciones de mérito con algunas decisiones susceptibles de mejora, pero reiteró su confianza en él.
Pérez considera que Luiz Júnior dispone del nivel necesario y está mostrando una evolución positiva.
El portero resultó además decisivo durante la segunda mitad al evitar el tercer tanto del Racing en una de las oportunidades más claras del conjunto cántabro.
Un Villarreal más ordenado en la segunda mitad
La valoración del técnico mejora cuando analiza lo sucedido después del descanso.
El Villarreal consiguió reducir las transiciones del Racing, aumentar el orden y controlar mejor el desarrollo del encuentro. Sin embargo, ese dominio no terminó convirtiéndose en suficientes oportunidades para culminar la remontada.
La falta de precisión en el último tercio impidió transformar el control territorial en el tercer gol.
El encuentro terminó así con un 2-2 que proporciona al Villarreal su primer punto de LaLiga 2026-27.
La salida de balón y la presión, aspectos a corregir
Pese a la reacción, Pérez no ocultó que el rendimiento estuvo por debajo de lo mostrado durante determinados momentos de la pretemporada.
El entrenador señaló especialmente dos apartados: la salida de balón y la presión.
Ambos serán objeto de análisis después de una primera jornada que ha permitido al cuerpo técnico comprobar cómo responde el equipo cuando la competición y la presión del resultado sustituyen a los encuentros de preparación.
El Villarreal comienza el campeonato sumando, aunque con margen para crecer.
Iñigo Pérez, por su parte, resumió sus primeras semanas como entrenador amarillo con tres palabras: «ilusión, satisfacción y gratitud». El estreno no dejó la victoria que buscaba, pero sí una reacción que el técnico quiere utilizar como punto de partida para seguir construyendo su Villarreal.