El fuego reapareció en una isla de vegetación que había quedado sin quemar en la zona del barranco de Aín. Durante la noche permanecieron sobre el terreno efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón y bomberos forestales de la Generalitat para vigilar la evolución de la zona.
Los bomberos han dado por controlado el incendio declarado este martes en Tales, en la comarca de la Plana Baixa, y que corresponde a una reproducción del gran fuego forestal iniciado el pasado mes de julio en la Vall d’Uixó.
Las llamas afectaron en esta ocasión a una isla de vegetación que había quedado sin quemar durante el incendio anterior, situada en el entorno del barranco de Aín.
La aparición de este nuevo foco obligó a desplegar un importante dispositivo de extinción ante el riesgo de que las llamas pudieran propagarse nuevamente por la zona forestal.
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Cinco medios aéreos participaron en la extinción
Según la información facilitada por el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, en las labores llegaron a intervenir cinco medios aéreos, dos unidades del Consorcio y siete brigadas forestales.
Dos de estas brigadas fueron helitransportadas.
El dispositivo permitió contener el avance de las llamas hasta conseguir dar el incendio por controlado.
La vigilancia, sin embargo, continuó durante la noche. En el área afectada permanecieron una dotación de Bomberos del Consorcio de Castellón y una unidad de bomberos forestales de la Generalitat.
Su cometido ha sido controlar los puntos calientes y evitar que puedan producirse nuevas reproducciones.
Una zona que ya sufrió el gran incendio de julio
La reproducción se produce en el perímetro afectado por el incendio forestal de la Vall d’Uixó, uno de los episodios más graves registrados este año en la Comunitat Valenciana.
Aquel incendio permaneció activo durante once días y fue dado por controlado el 5 de agosto.
El balance fue especialmente grave: las llamas calcinaron más de 9.000 hectáreas, incluyendo parte del Parque Natural de la Serra d’Espadà.
Además, alrededor de 10.000 vecinos tuvieron que ser desalojados de sus viviendas durante los momentos más complicados del incendio.
Por superficie afectada, se convirtió en el incendio forestal más grave registrado este año en la Comunitat Valenciana y en uno de los mayores de la última década.
La investigación apunta a un incendio intencionado
La investigación desarrollada por la Guardia Civil sobre el origen del incendio de julio apunta a que el fuego habría sido provocado intencionadamente.
Las pesquisas señalan que la vegetación habría sido incendiada directamente con un encendedor en al menos dos puntos, muy próximos tanto en el espacio como en el tiempo.
Esta investigación se refiere al origen del gran incendio iniciado en julio y no implica que la reproducción registrada ahora en Tales responda a una nueva acción intencionada.
El episodio de este martes se considera una reproducción dentro de una zona afectada por aquel incendio, concretamente sobre vegetación que había quedado intacta.
El riesgo continúa en una jornada marcada por el calor y el poniente
El control del foco cobra especial importancia en unos días particularmente delicados para los montes valencianos, con temperaturas extremas, baja humedad y viento de poniente, condiciones que favorecen una rápida propagación de cualquier incendio.
La prioridad de los efectivos desplazados a Tales es ahora mantener la vigilancia sobre el terreno y evitar que algún punto caliente pueda volver a activar las llamas.
Después de la enorme superficie arrasada durante el incendio de julio, cualquier reproducción dentro de su perímetro mantiene en alerta a los servicios de extinción, especialmente en una zona de elevado valor ambiental como el entorno de la Serra d’Espadà.